Vicente Guerrero: Insurgente, primer presidente afromexicano

Ernesto Ortiz Diego
30 de Julio del 2019

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La historia de la población de origen africano en México se ha ido construyendo desde los archivos oficiales, eclesiásticos o de notarías, estudiando las menciones a los mismos en periódicos de la época, o analizando cómo eran representados en los textos y obras artísticas de sus contemporáneos. El protagonista de sus representaciones será Vicente Guerrero, insurgente, militar y político afromexicano. Así, analiza la doctora en Ciencias Sociales por el ITESM Campus Monterrey, la variedad y cambios en las representaciones escritas y visuales que intelectuales como Carlos María de Bustamante y artistas como Primitivo Miranda o Anacleto Escutia hicieron del general. En éstas el origen africano de Guerrero es empleado como un insulto o como elementos físicos que deben ser “blanqueados” para permitir la plena inclusión de Guerrero a la élite política. Estas representaciones nos hablan de una sociedad que quería ignorar la variedad racial del México independiente para presentar una falsa homogeneidad.

Desde los libros clásicos de Gonzalo Aguirre Beltrán [1989] y Luz María Martínez Montiel [1994], muchos son los trabajos que buscan recuperar la historia de los afronovohispanos y afromexicanos y las representaciones de los mismos [Naveda, 2005]. Los archivos oficiales y eclesiásticos, los comentarios de intelectuales de la época, las obras de artistas nacionales y extranjeros hablan de la presencia de la población de origen africano y de su activa parti- cipación en la economía, la política y la sociedad novohispana. No obstante, con la Independencia y la abolición del sistema de castas, se dificulta la búsqueda de información sobre el quehacer de los afromexicanos anónimos y la visión que los contemporáneos tenían de los mismos. Una forma de superar esta limitación es conocer las representaciones que se hacían en la época de los afromexicanos más conocidos, como Vicente Guerrero.

Los historiadores extranjeros de los más prestigiados le han dedicado libros y ensayos a la vida y obra del general Vicente Guerrero Saldaña, me refiero a: John Tutino (Universidad de Georgetown, EU, considerado su mejor biógrafo), Eric Van Young (Universidad de California en San Diego, EU.), Brian Hamnett (Universidad de Essex, Inglaterra) y Alan Knight (Universidad de Oxford, Inglaterra).

Insurgente bajo las órdenes de Morelos, miembro del ejército nacional tras la Independencia, representante del grupo de los yorkinos en las elecciones de 1828 y presidente de la República, la labor polifacética de Vicente Guerrero marcó el ámbito social, militar y político de la primera mitad del siglo xix. No obstante, sus contemporáneos no siempre reconocieron el papel del general. En las representaciones escritas, Guerrero es admirado y respetado por algunos, así como despreciado y objeto de insultos por sus capacidades intelectuales y su origen racial, por otros. En las representaciones visuales aparece como persona de claro origen africano, así como un miembro más de la élite deci- monónica de piel clara y pelo liso, ignorando su aspecto físico real. En este ensayo, para conmemorar el 237 aniversario del natalicio del general Vicente Guerrero, nacido en Tixtla, Guerrero el 9 d agosto de 1782), la doctora María Dolores Ballesteros recupera las representaciones cambiantes y contradictorias que intelectuales y artistas del momento realizaron sobre Guerrero.

La representación escrita y visual

En este ensayo, la egresada del ITESM, analiza únicamente las representaciones verbales y visuales que se hicieron de Vicente Guerrero por parte de algunos intelectuales y artistas del siglo XIX. En estas representaciones se juega con la pertenencia de Guerrero a la élite política y su exclusión de la misma.

Como señala Tomás Pérez Vejo 2009, dentro de sus “esquemas conceptuales las élites mexicanas decimonónicas se definían a sí mismas y a México como una nación de raza blanca, latina y española, en lo físico, en lo moral, en lo social y en lo cultural” y Guerrero no parecía responder a esa definición [2009: 154].

Así, algunas de estas representaciones son contradictorias. Como sugiere Alfonso Mendiola, cuando existen “diferentes [...] descripciones de la realidad, se vuelve indispensable pasar por el que habla para acceder a lo real” [Mendiola, 2005:513]. Cuando Carlos María de Bustamante deja de alabar a Guerrero por su papel como defensor de la patria y comienza a insultarlo, no es Guerrero el que cambia, sino la visión que Bustamante tiene del mismo. Para comprender las diferentes apreciaciones de los intelectuales y artistas sobre Vicente Guerrero —para entender las observaciones—, debemos conocer a los observadores y su contexto.

Finalmente, además de conocer qué percepción se tenía del general, en las palabras y en los pinceles de estos observadores se descubre la percepción de la población de origen africano en la época, de esos “Otros” con los que convivían. Aunque, legalmente todos los mexicanos habían sido declarados iguales con la Independencia —a excepción de los esclavos—, en la mentalidad de algunos de los intelectuales y artistas los prejuicios raciales coloniales seguían vigentes.

Representaciones escritas de Vicente Guerrero

Como recupera en sus trabajos Juan Ortiz Escamilla, durante el periodo virreinal, la población de origen africano formó parte de las milicias en distintas regiones de México lo que les posibilitó la obtención de ciertos privilegios como “la exención de contribuciones”, el goce del fuero militar, el derecho a “portar armas de uso exclusivo del ejército”, el “afianzar su posición social y política” o “redefinió el sentido del color y permitió a un selecto grupo de milicianos revisar su posición en la sociedad colonial [2004: 326; 1995:180]. Con el estallido del movimiento insurgente, estos milicianos y la población de origen africano en general, como el resto de los habitantes de la Nueva España, tomó posiciones en el conflicto. Los trabajos de Van Young y Tutino o de intelectuales contemporáneos, explicitan que la reacción de la población de origen africano al movimiento insurgente dependió de las condiciones sociales, económicas y personales de los mismos [Van Young, 2006; Tutino].

Intelectuales contemporáneos como Carlos María de Bustamante [autor de los Sentimientos de la Nación, convocado por Morelos y leídos en Chilpancingo el 14 de septiembre en 1813], destacaron el papel fundamental de Guerrero en la lucha por la Independencia. En enero de 1823, Bustamante critica en su diario la detención de Guerrero y sus hombres por parte de Iturbide, que “lo tenía despojado del mando, siendo así que con él únicamente contó cuando dio la voz en Iguala; le debía sus sueldos y 20 mil pesos con que contribuyó para que se hiciese la independencia” [Bustamante, 2001: 6 de enero de 1823]. Lo describe junto a Bravo como “ilustres caudillos” de la libertad de América. De hecho, Bustamante ensalza la figura de Guerrero como héroe sin par:

¿Y podrá compararse [Iturbide] con un Guerrero, que jamás rindió parias a sus enemigos; que cuando toda la América sucumbió, él se mantuvo solo en la sierra de Xaliaca, en Jonacatlán, en Cerro de Barrabás y en mil otras, sin ceder ni a la fuerza, ni a la seducción de empleos de Apodaca?[...] A este hombre (repito) ¿Quién podrá comparársele, cuando él solo conserva en sus manos victoriosas la tea hermosa del fuego patrio, y con ella abrasa a todo el Anáhuac para que consume la obra de su Independencia? [ibíd., 29 de enero de 1923].

Con estas palabras, Bustamante eleva la figura de Guerrero a héroe de México y de toda América por su defensa de la Independencia…continuará...