México: rumores y desorden

Héctor Murillo Cruz
8 de Enero del 2017

(AMI) Habría de ser un periodista de largo cuño: Octavio Raziel García el evocador de “La otra Guerra Secreta, los archivos de la prensa y el poder”, de Jacinto Rodríguez Munguía, quien nos recordara mediante su columna en Internet, tal documento. Raziel menciona otros entrañables colegas de El Nacional: Marcio Valenzuela y Luis F. Bustamante, con quienes tomó dos diplomados en la UNAM, uno sobre Militarismo en América Latina y el segundo a cerca de la Teoría del Rumor. (Yo mismo escribía entonces en El Nacional, dos veces por semana, y me tocó cubrir toda la campaña presidencial de Miguel de la Madrid).

El Nacional fue un diario emblemático desde la consolidación revolucionaria, productor de confiables informadores. Sucumbió por la interesada ceguera del presidente Ernesto Zedillo, quien evitó entregarlo al gremio de periodistas internos que lo solicitaban, y lo dejó en el archivo de los trebejos, donde quizá subsiste haciendo tristes trabajos comerciales.

Del manual preparado por la extinta Dirección General de Investigaciones Políticas y Sociales de la Secretaría de Gobernación, se deriva que “La transmisión de hechos de boca en boca –el fenómeno del rumoreo- es el mejor medio de difusión pública, porque es de todos los instrumentos de propaganda el que mejor activa la imaginación individual y tiende a desorbitarla. Además, la idea se siembra y nadie atina a precisar de dónde salió”.

Ahora la aplicación del rumor se perfecciona con la irresponsabilidad de los “tuiteros”, productores –algunos- de noticias falsas en las redes sociales, adobadas sabrosamente con escenas del Medio Oriente, Venezuela, Turquía y otras fotos falseadas del caos. La Policía Cibernética detectó mil quinientas publicaciones divulgadas, y 205 (ó 500) cuentas de redes sociales interactivas entre sí, para divulgar mentiras. Y se me hacen pocas.

Las policías mexicanas se han empeñado en frenar los peligrosos desórdenes, y han capturado centenares de infractores, a los cuales no sería extraño defendieran los múltiples organismo de derechos humanos, o la jesuítica organización del sacerdote Agustín Pro, fusilado por el gobierno de Plutarco Elías Calles.

La Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales, A.C., insiste en “asegurar el Estado de Derecho y al seguridad de nuestro personal, clientela y tiendas.” La Iglesia pidió al gobierno reconsiderara el aumento de combustibles.

El hecho innegable es que México ha entrado en una serie de protestas, más o menos populares, que afectarán la seguridad interna, los precios y la popularidad y prestigio del presidente Peña Nieto. De refilón estará en duda el resultado de las elecciones de 2018, que el PRI pretende todavía ganar, si no lo derriba el descrédito del presidente.

Frente al sinsentido provocado por los asaltantes de tiendas, cuya organización y origen pueden quedar en veremos, si el régimen decide –como otras veces en la historia- no dar a conocer los móviles y la estructura anarquizante que han causado los saqueos de tiendas departamentales, bloqueos de carreteras y lo que se acumule esta semana.

LUIS VIDEGRARAY

No es la primera vez que un neófito es colocado en la secretaría de Relaciones Exteriores, en realidad abundan los ejemplos, para designar a alguien por sus vínculos –en este caso- con el presidente Donald Trump es una inocentada.

En todo caso debe prevalecer lo económico sobre la seguridad militar del continente, a menos que se provoque a Cuba o a China.

El sistema multipolar seguirá vigente. Parece una coincidencia, lo escrito antes por un experto de carrera: “Estamos pues, en un momento privilegiado en el que podemos hacer una revisión completa de nuestra política exterior, no sólo porque el sistema internacional está cambiando, sino porque el país también lo ha hecho y está en una posición distinta para enfrentar los retos del futuro". (La diplomacia total, por Juan José de Olloqui, FCE)

RESISTENCIA HISTÓRICA

No cabe duda: los mexicanos somos aguantadores a toda prueba desde tiempos prehispánicos: soportamos conquistas, guerras, invasiones, revoluciones, terremotos, devaluaciones, gasolinazos y hasta malos, muy malos o pésimos políticos y gobernantes.

Nuestro poder de recuperación a males y desgracias es superior a cualquier torbellino por grave que se presente; somos muy mediáticos para todo, más tratándose de noticias. Ahí tenemos la más reciente: el aumento a los combustibles en por lo menos 20 por ciento que traerá una interminable lista de impactos en todos los productos y servicios, Pero si le vemos un pequeño lado positivo al asunto, nos encontramos aunque parezca inverosímil, con que Donald Trump nos está despertando con sus ofensas y discriminación, logrando el inicio de una “revolución” volcada hacia el nacionalismo mexicano. Sí, él nos ha dado la pauta para entender que debemos de consumir y utilizar lo nuestro, lo hecho en México y dejarnos de malinchismos arraigados y nocivos para nuestro país. Hagamos lo que nos corresponde en nuestro ámbito de responsabilidad sin perder la brújula y menos dejarnos llevar por rumores y amenazas. (Ricardo Alcalá, Corresponsal).

TENORIO OPINA

Las relaciones internacionales se rigen por el principio de da la reciprocidad, y las negociaciones solo se dan entre iguales, el Gobierno Federal perdió su seguridad exterior por los actos de intervención que dan pretexto a las reacciones del bloqueo de inversiones empresariales del vecino país como ya ocurrió con la Ford en San Luis Potosí. ¿No sería extraño que los bloqueos dieran excusa de retiro de empresas gringas¿ (Antonio Tenorio Adame, Observador Parlamentario, El Sol de México).