Juan María Alponte, a un año de su fallecimiento

Ernesto Ortiz Diego
4 de Diciembre del 2016

Juan María Alponte, nos dejó el 3 de diciembre de 2015, hace un año, después de haber sido profesor emérito en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (FCPyS-UNAM), tenía 45 años de docencia en forma ininterrumpida en México a donde llegó en 1968, expulsado de España por el gobierno del dictador Francisco Franco. Nació en Madrid el 20 de diciembre de 1924. La primera vez que supe de su existencia portentosa, fue en un programa televisivo en el Canal 2, se llamaba “El Mundo en que Vivimos”, se transmitía los domingos, se presentaba con un grupo de estudiantes analizando temas de coyuntura a nivel nacional y mundial. Entre sus alumnos que asistían a su programa eran cientos, imposible de mencionar, porque en su aula de clases no cabían, tenían que poner monitores en los pasillos de la FCPyS-UNAM, para poder escuchar sus clases extraordinarias, recuerdo que asistían: Otilio Flores Corrales (autor del prólogo Homero entrevista al mundo, Virgilio Caballero, Andrés Manuel López Obrador, Carmen Aristegui, Leticia Bonifaz Alfonso. Años después, Germán Espíndola León, Moisés Alcaraz Jiménez, entre otros miles de estudiantes. 

Fui a verle en sus clases en la FCPyS, observé que llegaba puntual, saludaba a sus alumnos, tomaba asiento, se quitaba el reloj de la mano, lo colocaba en el escritorio (con la carátula a la vista) y comenzaba su cátedra sin tener ningún apunte a la vista, todos sus conocimientos los traía en su memoria privilegiada. Las dos horas se consumían rápidamente. Desde el inicio del semestre les advertía a sus alumnos que no le interrumpieran durante su brillante exposición; al final daba apertura a una fase de preguntas y respuestas. Durante mis años de estudiante jamás había observado un profesor tan elocuente como él, me incluyo como uno de sus alumnos aunque extramuros; esta forma explícita de analizar la realidad social y política, me motivó a cambiarme de la licenciatura en Derecho que estudiaba en la UNAM, sin embargo, no me permitieron que me cambiara a la FCPyS, es cuando me fui a estudiar la licenciatura en Sociología a la Universidad Iberoamericana. 

Después supe que éramos vecinos, él vivía en un departamento en Emilio Castelar en la colonia Polanco de la Ciudad de México, sus vecinos eran Agustín Lara y Emilio Portes Gil, el que escribe vivía en Emilio Castelar esquina con Edgar Allan Poe, a media cuadra de ellos, allí nació mi primer hijo Ernesto Ortiz Tapia; mi segundo hijo Hahnemann nació en Monterrey; de aquí en enero de 1971 nos fuimos a Ciudad Juárez. Donde cambiábamos de residencia mi esposa Elisa Tapia Astudillo (epd), y mis hijos, siempre veía el programa “El Mundo en que Vivimos” y leía su columna “México y el Mundo”, en El Universal, así hice un seguimiento continuo de su talento, viviendo primero en la Ciudad de México, Monterrey y Ciudad Juárez. Poseo una enorme colección de grabaciones del programa “El Mundo en que Vivimos” y cientos de artículos de “México y el Mundo”. También de su blog que el mismo fundó porque llegó el momento en que ya no quiso escribir para ningún periódico porque decía que le limitaban el espacio, hasta que lo convenció Carlos Ramírez para que escribiera un análisis en su revista semanal Indicador Político.

En una larga entrevista biográfica al mexicano ejemplar nacionalizado en 1972, publicada en 2012 por la Agencia Universitaria de Noticias de la UNAM, dijo: “Vivo y moriré como Juan María Alponte”, este fue su segundo sobrenombre, porque cuando llegó a México usó su primer seudónimo como “Hernando Pacheco”, con este participaba en Televisa en su programa “El Mundo en que Vivimos”, el segundo sobrenombre era para honrar al primer esclavo negro liberto de Cuba: José Antonio Aponte y Ulabarra, que participó en la gesta independentista de principios del siglo XIX con Carlos María de Céspedes al Grito de Yara; el continuador por la liberación de Cuba fue José Martí que al igual que muchos años después Fidel Castro, Raúl Castro, Ernesto “Che” Guevara y Camilo Cienfuegos partieron de México. 

El verdadero nombre de “Juan María Alponte” era Enrique Restituto Ruiz García, sus amigos y alumnos más cercanos le llamaban por su nombre Enrique. Se doctoró en Historia en la Universidad de Madrid. A su llegada a México fue asesor personal y auténtico cerebro para asuntos exteriores del presidente Luis Echeverría Álvarez (1970-1976), época en que le dio impulso al Tercer Mundo que era liderado por el presidente Salvador Allende y Echeverría. En los setentas, Enrique Ruiz García escribía discursos y proporcionaba información valiosa y relevante tanto para las giras internacionales y de gobierno del presidente Echeverría. Como “Hernando Pacheco”, y con el equipo de televisa viajó por todo el mundo haciendo análisis político de coyuntura y entrevistas a los grandes estadistas de su época, por ejemplo, Jawaharlal Nehru, Indira Gandhi, Mao Tse Tung, Zhou Enlai, Mario Soares, Álvaro Cunhal, Felipe González, Fidel Castro, Ernesto Guevara Linch (padre de Ernesto “Che” Guevara), entre otros importantes políticos. 

De la colección que poseo del programa televisivo “El Mundo en que Vivimos”, puedo mencionar: Kissinger y el Mundo Restaurado (que analizaré en el próximo Diplomado en el Nuevo Orden Internacional, NOI, a mediados de enero próximo), La Revolución de los Claveles Rojos (Portugal), El Líbano, Alfred Dreyfus y el comienzo del siglo, José Martí, El Canal de Suez, Cristóbal Colón, Eloy Alfaro en el 86 Aniversario de su muerte, Indira Gandhi y la India, Italia en crisis, China y Zhou Enlai, China y Mao, Inglaterra una nación en crisis, Alemania y Suecia los países con voto rico, Irán, Sudáfrica, el último bastión del racismo, entre otros programas. 

Poseo también una colección que grabó de 3 a 4 minutos en el Instituto Mexicano de la Radio (IMER), los temas son: Palabras de José Vasconcelos, José María Morelos y el Congreso de Chilpancingo, Del imperio de Iturbide a la República, Consecuencias de la revolución española de 1820, Simón Bolívar, fundador de cinco naciones, Iturbide y los comunicados con Bolívar, Los embajadores de Hidalgo ante Estados Unidos, Independencia y el Imperio de Iturbide, Napoleón y las invasiones europeas, ¿Quién gobernará las colonias españolas?, Francisco de Miranda, el prócer criollo, Precursores de la emancipación de la Nueva España, La Iglesia en México y la Independencia, Muerte, juicio de la inquisición y epopeya moral de Hidalgo, Alejandro Von Humboldt, Hidalgo, Padre de la Patria, entre otros programas radiofónicos. 

De los 39 libros que publicó Enrique Ruiz García, solo tengo Cristóbal Colón, un ensayo histórico, Lenin vida y verdad, Mujeres, crónica de una rebelión histórica, Los liberadores de la conciencia, A la vera de las independencias de la América Hispánica, Lecturas filosóficas, y su último libro publicado: Homero entrevista al mundo. 

En mi larga vida de estudiante y de asistir a conferencias, tuve profesores muy respetables, por ejemplo, en la Universidad Iberoamericana (Jesús Luis García, Alfredo Gutiérrez Gómez, Silvia Narváez, Gilberto Giménez, Humberto García Bedoy, Américo Saldívar, Francisco José Paoli, Tomás Miklos, Edgar Jiménez, Javier Torres Nafarrete, entre otros excelentes profesores jesuitas). En el Colegio de México (Lorenzo Meyer y Clara E. Lida). En el Ipecal (Hugo Zemelman). En el CEAA-DF (Manuel Camacho Solís y Rolando Cordera). En el IIEPA (César Cansino y Secundino González Marrero). En el CIDHEM (Gloria Villegas Moreno, Juan de Dios González, Jesús Araiza Martínez, Juan Escobedo Delgado, Ambrosio Velasco Gómez, Ethel Kolteniuk Krauze, Ignacio Díaz de León y Fernando Saucedo). Pero como Juan María Alponte, nadie, era un hombre de pensamiento universal, fuera de serie, sus cátedras eran para que sus alumnos reflexionaran a profundidad el Mundo en que Vivimos, a no tener prejuicios, les enseñó a ser hombres y mujeres libres.

Enrique Ruiz García para la lectura y la escritura era incansable, pero frugal en sus alimentos; cuando era su vecino en Polanco observaba en su estudio que la luz se apagaba muy noche y pocas horas, y en la madrugada otra vez se encendía. Esto me recuerda que en uno de sus programas por televisión, dijo que la vida era como el día y la noche, que se encendía de día y se apagaba de noche. “Hernando Pacheco”, “Juan María Alponte” y Enrique Restituto Ruiz García, descanse en paz, gloria eterna para el intelectual más sabio que he conocido en mi vida y en mi tiempo.