Ayotzinapa y Roque Villanueva

Héctor Murillo Cruz
28 de Septiembre del 2015

Con motivo del empecinamiento de la comunidad originaria, en torno a la Normal Rural de Ayotzinapa, conviene examinar los factores que explican o ayudan a entender qué ocurre en la zona. Existen algunas circunstancias provenientes de la consolidación de la Revolución Mexicana iniciada por el Presidente Álvaro Obregón; otras derivan de los tiempos de Lázaro Cárdenas, en los cuales se estableció la educación socialista con todas sus consecuencias, entre ellas la aceptación de premisas tales como la lucha de clases entre poseedores y proletarios, entre pobres y ricos. 

Fue de tal manera tajante el socialismo por decreto, que cavó una zanja profunda entre ambos estratos, -esto ocurre en las Normales Rurales- sin tomar en cuenta a Marx, quien despreciaba a los campesinos y otorgaba calidad sobresaliente a los obreros, lo cual llevó a enormes injusticias y muertes como las de los campesinos rusos al implantarse nuevas leyes, una economía ni comercial, ni de mercado, en el sólido bloque llamado Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, finalmente derrotado por el capitalismo financiero internacional, armado hasta los dientes.

HUMBERTO ROQUE VILLANUEVA

Por otra parte, el entonces presidente de la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados, general Luis Garfias Magaña, historiador militar y promotor de lo que fue calificado de “nueva relación” y apertura de los mandos militares, los cuales fructificaron en que diputados de todos los partidos realizaran visitas a las instalaciones de la Secretaría de la Defensa Nacional para el intercambio de criterios –sobre el terreno- con los altos mandos castrenses. Nunca se habló de inspeccionar cuarteles.

El a la sazón presidente de la Gran Comisión de la Cámara de Diputados fue Humberto Roque Villanueva, quien con talante autoritario no escuchó las razones del general Luis Garfias, el cual le propuso un asesor para realizar la nueva labor, entonces inédita y le negó tal nombramiento –me consta- sin mayores razones, no obstante que estaba calificado, era de la Cámara de Diputados y pertenecía al grupo de amigos reunidos en torno al líder Alfredo Bonfil como el propio Roque. Si no fue una traición amistosa, lo pareció.
Ahora Humberto Roque Villanueva ha sido designado como subsecretario de Población, Migración y Asuntos Religiosos, para ello su formación como economista no lo hace idóneo para una tarea, complicada, en tres áreas.

JUAN JOSÉ ARREOLA

Los restos mortales convertidos en cenizas del ilustre escritor Juan José Arreola Zúñiga, ya reposan en la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres, junto a personajes de prestigio en su estado natal, gracias a su talento e invaluable aportación cultural y social.

En el caso de Arreola, surge de entre la sociedad todo un caudal de opiniones controversiales de su vida y obra literaria; pero lo que no ha sido discutido jamás, es el hecho de haber sido un hombre surgido del esfuerzo, dedicación y empeño por lograr colocarse en la esfera donde pocos, muy pocos son valorados, y más aún, reconocidos. Juan José Arreola desde ahora ocupa el lugar merecido, al lado próceres de Jalisco como Manuel López Cotilla, Ignacio L. Vallarta, José Clemente Orozco, Enrique Díaz de León, Valentín Gómez Farías, Mariano Otero, Pedro Moreno, Luis Pérez Verdía, Alfredo R. Plascencia, Irene Robledo, Gerardo Suárez, Rita Pérez de Moreno y otros personajes que con él llegan a treinta ocupando un lugar en el monumento que tiene albergue para 98 urnas.

La obra más destacada de Arreola Zúñiga se centra allá por 1948, cuando se desempeñada como corrector y autor de solapas en el Fondo de cultura Económica, gracias a la intervención del maestro Alfonso Reyes: “Varia Invención” apareció en 1949 con el sello FCE; en 1952 se edita “Confabulario” y en 1963 aparece su novela “La Feria”. A Juan José Arreola, oriundo de Zapotlán El Grande (21 de septiembre de 1918 Ciudad Guzmán), quien no lo recuerda en sus charlas de divulgación cultural en Canal 13; en Televisa, su enseñanza en la UNAM, amén de haber recibido incontables e importantes reconocimientos nacionales e internacionales.

CORRUPCIÓN GENÉTICA O ADQUIRIDA

En el mundo entero están asombrados sobre todo los europeos, en América Latina no tanto y en México menos, porque comprobamos no ser los únicos ni de los más corruptos del planeta. Del latín corruptĭo, -ōnis, ya los griegos sufrían de este cáncer social que carcome tanto las infra como súper estructuras institucionales. Cuando los griegos le pusieron nombre a este polémico comportamiento, se dice que en el año 324 A.C. Demóstenes había sido acusado, por el tesorero de Alejandro, de haberse apoderado de las sumas depositadas en la Acrópolis, motivo por el cual fue condenado y obligado a huir –por el contrario, se dice que en la antigua Mesopotamia hay testimonio de actos lícitos que ahora serían considerados corruptos-- pero si para corromper debe existir la mentira o el ocultamiento o falsear la verdad, entonces primero fue la serpiente y luego Eva quienes en el mítico Paraíso dieron inicio a esta plaga que, ahora vemos, azuela a todos los países. A estas alturas ya no importa si son vehículos, motores o software; como tampoco importa si el presidente ejecutivo de la Volkswagen alemana estaba enterado o no. Lo mismo sucede con la fuga de El Chapo. La pregunta es ¿Nacemos corruptos? ¿Es parte de nuestros genes? ¿O lo adquirimos en el transcurso de nuestra vida y en interacción con nuestro entorno? (Rubén Esaúd Ocampo).