Análisis de las Estimaciones de las Casas Encuestadoras en la Elección Presidencial de 2012 (Parte 8 de 8)

Macario Hernández
10 de Marzo del 2014

Nunca se miente tanto como antes de las elecciones, durante la guerra y después de la cacería.
Otto Von Bismarck

Seminario: Las encuestas electorales: la experiencia de 2012

Los días 22 y 23 de noviembre de 2012 se llevó a cabo en el auditorio del Instituto Federal Electoral (IFE) el seminario Las encuestas electorales: la experiencia de 2012. Este seminario fue organizado por el IFE, la Asociación Mexicana de Agencias de Inteligencia de Mercado y Opinión A.C. (AMAI), World Association for Public Opinion Research (WAPOR) y el Centro de Investigadores de la Opinión Pública.

En este seminario hubo seis mesas de discusión y 24 ponentes. En la Tabla 1 expongo los argumentos o excusas más típicas de algunos de los defensores de sí mismos, por las exageradas discrepancias entre las estimaciones de los encuestadores y los resultados oficiales de los candidatos. Los ponentes tratan de achacar a otras causas, lo que en realidad fue una simple y llana manipulación de las estimaciones de las encuestas por los propios encuestadores.

Porque no debemos de desviar la atención, está en duda el trabajo y la honorabilidad de los encuestadores, no la capacidad de las encuestas como una metodología estadística capaz de pronosticar las preferencias electorales de los candidatos.

Las encuestas son fotografías del momento, no pronostican. (Reforma, Demotecnia e Ipsos-Bimsa si pronosticaron ¿es esto una anomalía?)

Raúl Trejo Delarbre afirma que las encuestas son radiografías del momento en que se miden, no anticipan el futuro. Esto es análogo a la metáfora de la foto: las estimaciones son una foto del momento en que se realizan.

Estoy de acuerdo con Trejo Delarbre en que las estimaciones de una encuesta son una foto del momento, además, esta medición o foto instantánea tiene asociada –o debería tener según la metodología reportada por los encuestadores- un error aleatorio. Y como he escrito en un anterior artículo, el cual puede consultarse dando clic en la siguiente liga, este error tiene una distribución Normal. Ahí se mencionaban tres principios que deben satisfacer una estimación procedente de una encuesta probabilística:

  1. Las desviaciones de las estimaciones respecto de la preferencia electoral tienen la misma probabilidad de ser tanto positivas como negativas, es decir, las estimaciones pueden ser mayores que la preferencia electoral, o menores que ésta con la misma probabilidad.
  2. Es más probable observar desviaciones pequeñas que desviaciones grandes.
  3. Las estimaciones tienen una distribución normal.

El asunto es que Trejo Delarbre usa la metáfora de la estimación de una encuesta como una foto para tratar de justificar los resultados discrepantes de la mayoría de los encuestadores con el resultado oficial de los candidatos.

En algún momento de su ponencia Trejo Delarbre afirma, con más vehemencia que fundamento, “lo que pasa es que se les olvida, incluso a algunos encuestadores, que las encuestas son diagnóstico no pronóstico”. Raúl Trejo Delarbre repite sus argumentos como mantras, o un atractivo eslogan, pero no los acompaña con datos que los respalden.

Las películas de Gea-Isa e Indermerc- Harris cuentan historias radicalmente distintas a la de Demotecnia.

Figura 1

Si las estimaciones son fotos, podemos decir que el conjunto de estimaciones para un candidato nos da una película de cómo se comportó la preferencia electoral del candidato. En la Figura 1 se puede apreciar que las películas contadas por las estimaciones de Gea-Isa e Indermerc-Harris son radicalmente distintas a la de Demotecnia. Hay un momento donde la diferencia entre las estimaciones de Gea-Isa y Demotecnia es de 16 puntos, en otra ocasión es de 14.8 puntos. Gea-Isa dijo realizar 102 encuestas y, desde un punto de vista estadístico, su desempeño fue desastroso. A Demotecnia le bastaron tres encuestas para tener un buen desempeño. El rango de variabilidad de las estimaciones de Gea-Isa fue de 12.2 puntos, el de Demotecnia fue de sólo 1.3 puntos, casi una décima parte del rango de Gea-Isa. En la Figura 1 también se puede ver que el desempeño de Indermerc-Harris es peor todavía que el de Gea-Isa.

Los argumentos 2, 9, 14 y 16, son prácticamente equivalentes al argumento de que la estimación de la preferencia electoral de un candidato es una foto del momento. La pregunta es ¿Por qué al hacer una película, uniendo las fotos, las historias de estas películas son tan diferentes? Desde mi punto de vista, es debido a la manipulación de las estimaciones de las encuestas.

Javier Alagón afirma que: hubo ocultamiento de la intención del voto; los sesgos de las respuestas son complejos; problemas con la asignación de indecisos. Además de los argumentos de Javier Alagón, del argumento de que las encuestas no pronostican y los restantes de la Tabla 1, que tratan de explicar los resultados desastrosos de la mayor parte de los encuestadores. La pregunta clave es: ¿Por qué estos problemas no afectaron a los encuestadores que si pronosticaron correctamente? Demotecnia, Reforma e Ipsos-Bimsa fueron las únicas casas encuestadoras cuyas tres estimaciones para Peña Nieto, López Obrador y Vázquez Mota estuvieron dentro de precisión, es decir, sus tres estimaciones pronosticaron estadísticamente los resultados de estos tres candidatos. Entonces señores encuestadores, en qué quedamos ¿pronostican o no las encuestas?

Es erróneo medir el éxito de las encuestas comparándolas con los resultados electorales (sic y recontra sic).

Trejo Delarbre y Ulises Beltrán de BGC se atreven a afirmar que: es erróneo medir el éxito de las encuestas comparándolo con los resultados electorales. Entonces, ¿cómo pensarán medir estos señores el desempeño de las estimaciones de las encuestas? Sería como afirmar que es erróneo medir el éxito de la actuación de un tirador con arco por la proximidad de sus impactos en relación al centro del blanco ¡Un absurdo total!

Las razones de Berumen

Edmundo Berumen le achaca el mal desempeño de la mayor parte de los encuestadores a “la no-respuesta total creciente que toda encuesta está experimentando debido a la inseguridad” y “a las dificultades que la inseguridad ocasiona en el trabajo de campo”. Sin embargo, la situación es que estos factores no afectaron a Reforma, Demotecnia e Ipsos-Bimsa para tener un buen desempeño, es decir, sus estimaciones finales estuvieron dentro de precisión y, por tanto, predijeron con éxito el resultado principal de los tres principales candidatos.

En la Figura 2, se puede advertir como Demotecnia con sólo tres encuestas, tuvo un mejor desempeño que Gea-Isa con 102 encuestas que dijo realizar. Las dos curvas trazadas por las estimaciones de estas dos casas encuestadoras nos cuentan historias muy diferentes en relación a las preferencias electorales de López Obrador. Se puede ver en estas curvas, cómo en algunos momentos, la diferencia entre las estimaciones de Gea-Isa y Demotecnia fueron mayores a diez puntos porcentuales, lo que delata la manipulación de las estimaciones de Gea-Isa que están, sistemáticamente, por debajo de las estimaciones de Demotecnia en todo momento.

Figura 2

En la Figura 3 se puede apreciar que Covarrubias, con sólo cinco encuestas, en el caso de Josefina Vázquez Mota tuvo un mejor desempeño que Gea-Isa con las 102 encuestas que dijo realizar (tengo mis dudas de que lo haya hecho ¿para qué llevar a cabo tantas encuestas si al final las van a manipular?). Además, según las estimaciones de Covarrubias, la preferencia electoral de Vázquez Mota tuvo menos fluctuaciones y variabilidad de la que nos quiso hacer creer Gea-Isa y otras casas encuestadoras.

Figura 3

Figura 4

Figura 5

Enrique Peña Nieto tuvo 11 sesgos positivos en la última encuesta de 11 encuestadores participantes (11 sesgos positivos de 11). Asimismo tuvo 7 sesgos positivos en las encuestas de salida y conteos rápidos (7 sesgos positivos de 7). Peña Nieto tuvo entonces, sesgos positivos zapato, es decir, 18 sesgos positivos de 18. La probabilidad de que ocurra este evento en encuestas imparciales es 3.8147x10^6. Una posibilidad en 262,144.

Debemos recordar que los sesgos de las estimaciones de un candidato tienen la misma probabilidad de ser positivos o negativos. La facilidad con la que ocurren estos eventos muy improbables es, simplemente, por la parcialidad de los encuestadores. El asunto no es que ocurran eventos muy poco probables, la cuestión es que ocurren con demasiada frecuencia, y siempre para beneficiar al candidato “políticamente correcto”.

Se puede advertir en los dos gráficos anteriores que Peña Nieto es el único candidato que tuvo estimaciones fuera de precisión y beneficiándolo. Por el contrario, las únicas estimaciones fuera precisión de los encuestadores para López Obrador y Vázquez Mota fueron para perjudicarlos.

Pudiera ser que:

a) Enrique Peña Nieto sea un tipo con una suerte difícil de ver en otro mexicano. Un auténtico "elegido de los dioses".
b) Que México se encuentre en una región bizarra del universo donde el azar beneficia únicamente a un candidato.
c) Que la mayoría de las casas encuestadores son parciales.

¿Usted qué piensa? estimado lector.

Algunos índices de desempeño de las casas encuestadoras

En la Tabla 2, se muestran los once encuestadores, sus patrocinadores declarados, el número de días antes de la elección en que dijeron terminar su trabajo de campo, y tres índices de desempeño de su última estimación: la distancia euclidiana (distancia global de las últimas estimaciones del encuestador a los resultados oficiales de los candidatos), el nivel de confianza observado y la diferencia de las estimaciones del encuestador para Peña Nieto y López Obrador.

A contrapelo de las opiniones de los encuestadores que afirman que las encuestas no predicen, se puede observar de la Tabla 2 que las primeras cuatro casas encuestadoras tuvieron una actuación aceptable, considerando su última estimación. Covarrubias tuvo la distancia euclidiana más pequeña (distancia global), además, tuvo dos de sus tres estimaciones dentro de precisión (66% de nivel de confianza observada). Reforma, Demotecnia e Ipsos-Bimsa tuvieron la segunda, tercera y cuarta distancias euclidianas más pequeñas y además tuvieron a las tres estimaciones dentro de precisión (nivel de confianza observada del 100%) para los tres principales candidatos.

Otros argumentos de Raúl Trejo Delarbre

Raúl Trejo Delarbre, en su intervención en la Mesa 3 del Seminario de Análisis antes referido, también señala que las estimaciones de las casas encuestadoras, muy discrepantes de los resultados oficiales de los candidatos, se deben a la prohibición a publicar resultados electorales tres días antes de las elecciones federales que marca el artículo 237 de Cofipe. Y que con ello hay un ayuno de información discriminatoria ya que los partidos e instituciones si pueden conocer las encuestas. Trejo Delarbre también afirma que con la anterior disposición del Cofipe se vulnera el derecho de los ciudadanos a estar bien informados.

Es evidente que las encuestas son pronósticos de corto plazo, entre mayor tiempo tratemos de extrapolar el pronóstico mayor incertidumbre o menos probabilidad habrá de que se cumpla éste. Los hechos comprobaron, al menos en la elección de 2012, que la anterior restricción del Cofipe no fue crítica. Si se observa la Tabla 2, Ipsos-Bimsa fue la encuestadora que terminó su trabajo de campo más alejado del día de la elección (12 días) y fue una de las tres casas encuestadoras que pronóstico acertadamente el resultado de los tres principales candidatos (estimaciones dentro de precisión), además de que pronosticó la diferencia más cercana entre Peña Nieto y López Obrador: 7 puntos, contra 6.6 puntos del resultado oficial.

Por el contrario, los encuestadores que terminaron su trabajo de campo más cercano al día de la elección: Indermerc-Harris (5 días) y Gea-Isa (4 días), fueron dos de las encuestadoras con peor desempeño: tuvieron sus tres estimaciones fuera de precisión y con peores proximidades globales a los resultados oficiales. Lo anterior prueba que, lo que más “afectó” a las estimaciones de las casas encuestadoras, fue la manipulación de sus propias estimaciones, antes que la proximidad del trabajo de campo a la fecha de la elección. Es decir la restricción que impone el artículo 237 del Cofipe no fue crítica, pero sí lo fue la deshonestidad de las casas encuestadoras.

La difusión de las estimaciones de las casas encuestadoras, más que información, fue propaganda, es decir, se usaron como spots propagandísticos favorables a Peña Nieto, no tenían ningún tipo de información valiosa para la ciudadanía; por tanto, buscaron inducir el voto provocando el efecto Bandwagon o “efecto arrastre” que ya hemos señalado en un artículo anterior, y que usted puede consultar dando clic en la siguiente liga. Las casas encuestadoras son las que principalmente vulneraron el derecho de la información de la ciudadanía, más que el artículo 237 del Cofipe, como lo señala Trejo Delarbre.

Trejo Delarbre afirma también que hubo una irracional condena a encuestas y a encuestadores. Sin embargo, si algo es irracional es la defensa que realiza Trejo Delarbre de las casas encuestadoras. Hemos visto en este y en anteriores artículos, que las “equivocaciones” de las casas encuestadoras, tanto en las elecciones presidenciales de 2012, como en las elecciones de gobernador en los años 2010 y 2011, tuvieron una intencionalidad para favorecer abrumadoramente a los candidatos del PRI. Esta intencionalidad no se pudo dar sin una intervención humana, es decir, sin un acuerdo entre las casas encuestadoras.

Una visión global de las estimaciones de los encuestadores

La Figura 6 nos da una visión global de la actuación de las casas encuestadoras para los tres principales candidatos. Se puede observar que la mayor parte de éstos, benefician a Peña Nieto con grandes sesgos positivos y, por el contrario, perjudican a López Obrador y a Vázquez Mota. También se puede apreciar como la actuación de Demotecnia, en el caso de Peña Nieto y López Obrador (curvas encerradas en rectángulos); y de Covarrubias, en el caso de Vázquez Mota (curva encerrada en un rectángulo), ponen en evidencia la acción de manipulación de las otras casas encuestadoras.

Raúl Trejo Delarbre, Ulises Beltrán, Javier Alagón, Roy Campos y otros ponentes nos quieren hacer creer que hay fuerzas caóticas influenciando el proceso de las encuestas, motivo por el cual estas no funcionan como pronósticos. Entonces, ¿cómo explicar que Reforma, Ipsos-Bimsa y Demotecnia hayan pronosticado acertadamente (estimaciones dentro de precisión) los resultados para los tres principales candidatos?

Figura 6

Todos los encuestadores estuvieron sometidos a las mismas condiciones y factores argüidos por los ponentes y resumidos en la Tabla 1. Esos factores afectaron a todos los encuestadores por igual. Reforma, Ipsos-Bimsa y Demotecnia predijeron, estadísticamente hablando, con éxito los resultados de los tres principales candidatos (estimaciones dentro de precisión). Los resultados de estas tres casas encuestadoras prueban que los resultados de las encuestas si predicen el resultado electoral y que los factores manejados por los ponentes como causantes de los grandes sesgos, no tuvieron una incidencia importante en los “malos resultados”, sino que el componente principal en esos sesgos fue la manipulación de los encuestadores de sus propias estimaciones.

¿Cómo pueden explicar que estos supuestos factores caóticos hayan actuado tanto en las elecciones a gobernador, en los años 2010 y 2011 (puede consultar un artículo anterior sobre esto en la siguiente liga), como en la elección presidencial de 2012 beneficiando en forma tan desmesurada y sistemática a los candidatos priístas? Se supone que si hay tantos y tan variados factores descontrolados deberían también beneficiar o perjudicar también en forma caótica a los diferentes candidatos.

Ahora resulta que los supuestos factores “incontrolables” actúan con una intencionalidad casi humana favoreciendo a los candidatos priístas.

No se puede decir que los encuestadores fallaron, más bien, éstos renunciaron a pronosticar los resultados de los candidatos, por favorecer a Enrique Peña Nieto. Obviamente, los puntos porcentuales que le otorgaron en exceso a Peña Nieto, los tomaron de los restantes candidatos. Por lo visto, el negocio no está en pronosticar, sino en favorecer a un candidato determinado.

Lo que se percibe es que este seminario se realizó para tratar de justificar lo injustificable: la actuación concertada de la mayoría de los encuestadores para beneficiar a Enrique Peña Nieto (EPN). Extrañamente, también los medios de comunicación dominantes como Televisa, TV Azteca, Multimedios, Milenio, etcétera favorecieron al mismo candidato EPN. Qué extraño es el azar en México cuando tanto los encuestadores como los medios de comunicación tradicionales se “equivocaron” a favor de EPN. Qué extraño que las “equivocaciones” sean políticamente correctas. Qué extraño que éstos se hayan “equivocado” a favor del candidato acusado de comprar el voto con los monederos electrónicos Monex y las tarjetas Soriana.

De nuevo, un especial agradecimiento a Daniel González Sepúlveda, por la revisión y corrección de este escrito, así como por sus aportaciones al mismo.

Anexo: La distancia Euclidiana.

La distancia euclidiana es un indicador clave de desempeño de los encuestadores, el cual nos proporciona una medida global de la proximidad de las estimaciones de un encuestador más cercanas a la fecha de la elección, a los resultados oficiales de los candidatos.

La distancia euclidiana entre las estimaciones de una casa encuestadora a los diferentes candidatos a los resultados oficiales se calcula de la siguiente forma:

F¢rmula1.png

Dónde:

n : Es el número de candidatos.

Est i : Es la estimación de la casa encuestadora para el candidato i. Donde se consideran cuatro candidatos: Enrique Peña Nieto, Andrés Manuel López Obrador, Josefina Vázquez Mota, Gabriel Quadri y Otros Candidatos.

Res. Oficial i : Es el resultado oficial para el candidato i.

Trataré de ilustrarlo con un ejemplo:

Se tiene que GEA-ISA en su última encuesta, reportada el junio de 2012, las estimaciones efectiva de votantes para los candidatos fueron: Enrique Peña Nieto: 46.9, Andrés Manuel López Obrador: 28.5, Josefina Vázquez Mota: 22.40, Gabriel Quadri: 2.20, Otros: 0.

Los resultados oficiales del cómputo distrital para los candidatos fue: Enrique Peña Nieto: 38.21, Andrés Manuel López Obrador: 31.59, Josefina Vázquez Mota: 25.41, Gabriel Quadri: 2.29, Otros: 2.51.

Entonces la distancia euclidiana para las estimaciones de GEA-ISA y los candidatos en la elección presidencial de 2012, sería:

Distancia Euclidiana de las estimaciones de GEA-ISA a los resultados oficiales de los candidatos =

F¢rmula2.png