Teoría de la Organización en el Sector Público

Ernesto Ortiz Diego
1 de Marzo del 2014

Tom Christiansen

Tom Christiansen

Un aspecto central es el vínculo entre organizaciones públicas y el contenido de la política pública. La gente que moldea la política pública normalmente actúa en nombre de organizaciones formales. 

Una hipótesis clave que plantea el doctor Tom Christiansen es que estas afiliaciones organizacionales participantes y el entorno organizacional en el que actúa influirán en su forma de pensar y su comportamiento y, por lo tanto, en el contenido de la política pública. Un enfoque de la teoría organizacional en el sector público supone que es imposible entender el contenido de la política pública y la toma de decisiones públicas sin analizar la manera en que están organizados los sistemas político administrativos y sus modos de operación

Las relaciones entre individuos y organizaciones, así como entre las propias organizaciones, serán fundamentales para nuestro enfoque. Es la interacción entre factores individuales y condiciones organizacionales lo que debe ser analizado, ya que estamos frente a organizaciones constituidas por personas y con gente en el contexto organizacional

¿Por qué necesitamos un libro de esta clase? Primero que nada, la teoría de la organización se ha enfocado tradicionalmente en organizaciones privadas en general y en compañías privadas en particular. Segundo, la teoría de la organización se ha arraigado hasta cierto punto en la ciencia política, trazando su sustancia académica, más que en la sociología, en la teoría de la administración y la psicología. Internacionalmente, ha habido poco contacto entre la ciencia política y la teoría de la organización, y no mucho interés, tampoco.

En realidad, la teoría de la organización se encuentra más frecuentemente en las escuelas de negocios que en los departamentos de ciencias políticas. A ello se debe que en el estudio organizacional fuese criticado por estar demasiado preocupado por teorías generales acerca de organizaciones formales y por haber desatendido las tan importantes organizaciones político-administrativas y la conexión entre el diseño organizacional y el contenido de la política pública. Tercero, el enfoque empírico en gran medida ha estado en Estados Unidos, y solo en ocasiones ha sido representativo de otros sistemas democráticos occidentales. 

En años recientes hemos atestiguado un creciente pluralismo en las perspectivas teóricas y los marcos de referencia en el estudio de las organizaciones públicas y las instituciones. En este libro los autores concentran su atención en un enfoque estructural-instrumental y en un enfoque institucional. 

Una diferencia importante entre la perspectiva instrumental y la perspectiva institucional es que la primera considera a las organizaciones como instrumentos en las manos de líderes. La racionalidad está implícita en la estructura de las organizaciones formales; impone limitaciones a las elecciones de acción de un individuo y crea la capacidad de alcanzar los objetivos particulares y los valores. Las perspectivas institucionales, por otro lado, permiten a las instituciones tener sus propias reglas, valores y normas institucionales, las cuales ejercen una influencia independiente en el comportamiento en la toma de decisiones. Por lo tanto, las organizaciones no se ajustan de manera simple o sin problemas a las señales gerenciales cambiantes de los líderes. Esto significa que todas las instituciones son organizaciones, pero no todas las organizaciones son instituciones. En la práctica, sin embargo, la mayoría de las organizaciones tendrán algunos rasgos institucionales. 

Estos dos enfoques principales difieren de tres maneras fundamentales: primero, su comprensión sobre cuál lógica de acción constituye la base para el comportamiento de los miembros de una organización. Segundo, su visión de lo que es la política. Y tercero, su visión de cambio organizacional. 

Los objetivos, desde una perspectiva instrumental, están definidos exógenamente. Están formulados por los líderes, y la formulación de políticas consiste en gran parte en encontrar los medios apropiados para alcanzar los objetivos. Las perspectivas institucionales permiten que los objetivos se desarrollen internamente de manera gradual; así, la política consiste también en formar opiniones y descubrir objetivos. 

El cambio, desde una perspectiva instrumental, ocurrirá como un ajuste racional a nuevos objetivos y señales gerenciales, o a demandas externas cambiantes. Visto desde perspectivas institucionales, particularmente la variedad cultural, las organizaciones será más fuertes y el cambio ocurrirá lentamente por medio de un ajuste gradual, o a lo largo de periodos de estabilidad prolongados, interrumpidos por rupturas radicales. 

Dentro de las perspectivas instrumentales, distinguimos entre una nueva variante orientada a la jerarquía, donde el control de los líderes y los cálculos analíticos-racionales son centrales, y una variante basada en la negociación, que permite la articulación de intereses, así como el compromiso y la negociación entre organizaciones y actores cuyos intereses y objetivos son particularmente conflictivos. En cuanto a los enfoques institucionales, distinguimos entre una perspectiva cultural, esto es, la idea de organizaciones institucionalizadas, y una perspectiva mito, lo que implica la idea de un entorno institucionalizado y concentrarse en los valores y las normas presentes en una organización.