Palabras De Inauguración Del DAPyPP

Ernesto Ortiz
19 de Enero del 2014

Yehezkel Dror

Yehezkel Dror

Los tiempos actuales necesitan de una conducción política adecuada para generar no sólo gobiernos democráticos, sino también eficientes, ya que si bien la democracia es sólo un principio de legitimidad y una forma de gobierno, no necesariamente asegura una conducción política eficaz y honesta.

La gobernabilidad se refiere a la capacidad de gobernar con eficacia, eficiencia, responsabilidad y transparencia, incorporando todo aquello que surge de una eficiente administración pública y políticas públicas, de la participación ciudadana y representación social, así como la legitimidad que deben generar las acciones gubernamentales. 

En la actualidad la mayoría de las democracias en el mundo enfrentan un problema central que se debe a que su sistema de gobierno no es eficaz. Un sistema democrático, cuando es ineficaz –como el caso del gobierno de Michoacán, por citar un solo ejemplo- puede convertirse en el principal problema de la gobernabilidad, ya que produce incertidumbre, bajo desempeño y lentitud de respuestas, por lo que pone en riesgo la gobernabilidad y se aleja de la gobernanza. 

Para el buen ejercicio del poder, los gobiernos en sus tres niveles (federal, estatal y municipal), requieren de legitimidad, pero también de condiciones de gobernabilidad y de generación de políticas públicas. 

Las transiciones democráticas por las que han o están pasando muchos países, entre ellos México, tienen que generar los caminos de su propia gobernabilidad a través de una reforma del Estado, porque si esta no se hace no habrá transición, sino alternancia política, es decir, una serie de acuerdos políticos que solo benefician a las élites políticas, pero no a los pueblos. 

Toda sociedad moderna requiere de una administración pública racional, un marco legal justo, un gobierno eficiente que garantice un adecuado desarrollo educativo y propicie el desarrollo económico, todo ello apoyado por instituciones sólidas manejadas por personal calificado. 

Además de ello se requiere un sistema intelectual que contribuya a la modernización de la política y la economía, jugando con ello un papel importante las universidades, los institutos y los centro de investigación científica –como es el Centro de Investigación en Sociología Política, de la ciudad de Tixtla-, que generen publicaciones, políticas públicas, bibliotecas, diplomados, seminarios, ciclos de conferencias y todas las producciones que tales instituciones generen, son también esenciales para un Estado soberano moderno. 

La verdadera reforma del Estado, involucra diversos elementos económicos, políticos, sociales y administrativos, que por motivo de espacio no pueden explicitarse aquí, pero que sin duda alguna están relacionados con la gobernabilidad, la ética pública, la nueva gerencia pública y el mejoramiento de la gobernación, entendida ésta como la capacidad efectiva que tiene el gobierno para transformar sus políticas públicas en realidades.

Buen gobierno (governance) quiere decir buen desempeño gubernamental en el sentido de sensibilidad frente a las demandas y eficiencia administrativa y gerencial. También transparencia y accountability (responsabilidad ante la sociedad por los actos de gobierno), en cambio gobernabilidad es una situación de los sistemas complejos que supone la autoreproducción del sistema de gobierno. 

La gobernación (para ello hemos invitado al maestro Moisés Alcaraz Jiménez, director general de gobernación, y licenciado en Administración Pública por la FCPyS de la UNAM y como responsable de la conferencia magistral de este día) para que nos explique cómo la sociedad puede ser conducida desde el acto, proceso y arte de gobernar, es decir, de conducir a la sociedad desde las instituciones públicas hacia el cumplimiento de los fines propuestos. Se manifiesta en el establecimiento de políticas de Estado –estrategias basadas en consensos y disensos, que aseguren el bienestar presente y futuro de la colectividad política. 

Para Yehezkel Dror, ex profesor de la Universidad Hebrea, Jerusalem, un auténtico think-tank, autor de dos libros prodigiosos: Enfrentando el futuro y La capacidad de gobernar, la gobernación es más que la conducción de las instituciones políticas de manera legal, eficiente, efectiva, competente y responsable, sino que también debe conducir a la sociedad hacia estadios más altos de evolución, que incluyan una mejoría en los campos de la democracia, los derechos humanos, los valores éticos de la sociedad, la generación de consensos y políticas públicas, con capacidad para prever o en su caso afrontar las crisis administrativas y económicas, así como promover entre la ciudadanía la educación cívica a favor del altruismo y el sentido de la solidaridad humana.