Análisis de las estimaciones de las casas encuestadoras en la elección presidencial de 2012 (Parte 4)

“La democracia es un peligro para cualquier grupo en el poder.”
Noam Chomsky

Continuamos con la cuarta parte del análisis de las estimaciones de las casas encuestadoras en las elecciones del 2012 en México. Ahora con el análisis de las estimaciones para Enrique Peña Nieto. Con base a los resultados recopilados por ADNPolítico y publicados en su sitio de internet, en la liga: www.adnpolitico.com/encuestas. Como se ha comentado, a estas estimaciones se le añadieron las de Indermerc-Harris, las cuales se tomaron de los reportes entregados por esta encuestadora al IFE.

Análisis de las estimaciones de Enrique Peña Nieto.

El 11 de mayo de 2012, Peña Nieto tuvo su segundo día negro en su lucha por la presidencia en su visita a la Universidad Iberoamericana Campus Ciudad de México. Como se recordará, Peña Nieto terminó encerrado en un baño de mujeres, ante la indignación de los estudiantes, al justificar el uso de la violencia en Atenco durante su gobierno en el estado de México. Su primer día negro lo tuvo el 3 de diciembre de 2011, en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, al no haber podido responder la pregunta de los tres libros que habían marcado su vida, y confundir a Enrique Krauze con Carlos Fuentes.

La curva de estimaciones de todas las casas encuestadoras (estimaciones juntas o agregadas).

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Figura 1

En la Figura 1 se muestran las estimaciones de las casas encuestadoras para Enrique Peña Nieto (EPN), así como la curva de promedios móviles de estas estimaciones. Cada estimación de la curva de promedios móviles se construyó, en cada fecha, con las últimas siete estimaciones para EPN (la curva de promedios móviles es la más gruesa y, la más delgada, es la curva formada por las estimaciones puntuales). La curva de promedios móviles muestra la tendencia en la preferencia electoral efectiva.

En esta figura se puede apreciar cómo, de un día para otro, se dan cambios en las estimaciones para EPN, de casi 10 puntos porcentuales, lo cual es una inconsistencia muy notable. Por ejemplo, el 27 de marzo, Demotecnia reportó 38.90 de preferencia electoral; Gea-Isa tuvo para este mismo candidato 48.1 el 28 de Marzo, una diferencia de 9.2 puntos porcentuales.

El 13 de mayo, dos días después de la debacle de Peña Nieto en la Universidad Iberoamericana, Demotecnia presentó su reporte, dando para EPN una estimación de 39.0 puntos porcentuales –estimación muy parecida a la del 27 marzo de esta misma casa encuestadora para EPN- La estimación de Demotecnia parece haber creado nerviosismo, a sólo dos días del desafortunado evento en la Iberoamericana, por lo que ocurrió a continuación.

El 14 de mayo, un día después de los resultados de Demotecnia, aparecen estimaciones de Indermerc-Harris dando una preferencia electoral efectiva de 50.0 para EPN (11 puntos por encima de la estimación de Demotecnia y 6 puntos por encima de la estimación que Gea-Isa reportó ese mismo día). Tratando de mandar, probablemente, la señal de que no pasaba nada, que la aparición de EPN en la Iberoamericana no le había afectado. Cabe señalar que esta fue la primera “encuesta”, o supuesta encuesta, de Indermerc-Harris; y da la impresión de que fue en respuesta a los resultados de Demotecnia del 13 de mayo. Tal vez no se atrevieron a usar a Gea-Isa porque sus estimaciones ya estaban demasiado cuestionadas, y usaron a otro “encuestador”, con una imagen no tan desgastada en esos momentos.

El 27 de mayo, Reforma dio a conocer los resultados de su encuesta. La preferencia electoral que Reforma reportó para EPN fue 38.0 puntos porcentuales, la más baja de todas las reportadas por las casas encuestadoras durante la campaña electoral. Un día después, se dieron a conocer los resultados de Indermerc-Harris, su estimación de preferencia electoral para EPN fue de 49.5 (11.5 puntos por encima de Reforma y 4.4 puntos más que Gea-Isa).

El 24 de junio, Demotecnia presenta resultados de una encuesta donde EPN tiene un 40.2 de preferencia electoral. El 25 de junio aparecen resultados de Indermerc-Harris donde EPN alcanza 47.2 puntos porcentuales de preferencia electoral.

Luego, de cuatro encuestas reportadas por Indermerc-Harris, tres de éstas aparecen un día después de resultados de casas encuestadoras en las que EPN tuvo las preferencias electorales más bajas en la campaña electoral (estimaciones muy bajas pero que estuvieron muy cerca del resultado del cómputo distrital para EPN, como fue el caso ya relatado de Demotecnia en dos ocasiones y Reforma en una). Lo mencionado en estos cinco últimos párrafos se puede apreciar en las Figuras 1 y 2. Las situaciones antes comentadas, hacen dudar de la autenticidad de los resultados de Indermerc-Harris.

Un papel similar al que jugó Indermerc-Harris en 2012, lo jugó Marketing Político en 2006. Marketing Político apareció, también, en la recta final de la campaña y en las encuestas de salida y conteos rápidos, dando siempre las estimaciones mayores para Felipe Calderón.

En la Figura 1 se tienen las estimaciones de todas las casas encuestadoras para EPN, lo cual da un cierto anonimato para los encuestadores, a menos que mostremos explícitamente algunas estimaciones con anotaciones, como ahí se hace.

Las curvas de estimaciones por casa encuestadora (estimaciones por separado o desagregadas).

En la Figura 2, se presentan las estimaciones de los encuestadores por separado o desagregadas, es decir, se grafican las estimaciones de cada encuestador en una curva individual. Esto hace que se muestre la conducta de las estimaciones de cada encuestadora, y con ello, salgan del anonimato; y muestren su actuación individual. Se muestra en esta figura, como antes, la curva de promedios móviles de las últimas 7 estimaciones.

La última estimación de promedio móvil producida por las últimas 7 estimaciones de las casas encuestadoras en junio de 2012, está basado en un tamaño de muestra de 7950 (la suma de tamaño de muestra de las últimas 7 encuestas). Una estimación basada en una muestra de este tamaño debería tener un error máximo muy cercano al 1.0%. La última estimación de promedio móvil para EPN fue de 44.07, lo cual da un error de 5.86 que resulta de la diferencia entre 44.07 y 38.21, que es casi seis veces el error máximo de 1.0%, como se puede apreciar en la Figura 2. Y este error tan grande resulta de las estimaciones con sesgos exageradamente grandes de la mayoría de las casas encuestadoras para EPN. Resulta contradictorio que Demotecnia con un tamaño de muestra de 1500, tenga un error 1.99 y que el error del último promedio móvil con un tamaño de muestra total de 7950 resulte en un error de 5.86 ¿El mundo al revés? No, simple manipulación de las estimaciones.

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Figura 2

En la Figura 2, se puede observar cómo la conducta de la curva de las estimaciones de Demotecnia, es tan diferente a las de las restantes casas encuestadoras. Y como la estimación de Demotecnia fue la más precisa, y con una variabilidad pequeña a través de la campaña electoral, por lo que podemos pensar que la historia contada por las estimaciones por Demotecnia es la más apegada a la realidad, y que las estimaciones de las restantes casas encuestadoras obedecieron a un libreto preestablecido.

Por nivel de manipulación favorable a EPN se tiene, en primer lugar, a Indermerc-Harris y Gea-Isa (le llamaré Grupo I). Durante el corto lapso en que realizó encuestas Indermerc-Harris, siempre tuvo las estimaciones más altas para EPN –una conducta totalmente sistemática-. Además, mostraron una total falta de imaginación en sus estimaciones ¿o sería mejor decir en sus manipulaciones? Su primera estimación fue de 50.0 (un número entero, un valor poco probable de conseguirse), la siguiente estimación fue de 49.5 (decremento de 0.5), la tercera estimación 49.0 (decremento de 0.5). Además de que sus estimaciones, por los días en que aparecieron, más bien parecen reacciones publicitarias a las estimaciones de Demotecnia y Reforma.

Se puede notar que la curva de Gea-Isa tiene subidas y bajadas inverosímiles, si la comparamos con la curva de Demotecnia. Lo cual nos muestra que estos cambios en las estimaciones obedecían más a los caprichos (¿o acaso negociaciones?) de Ricardo de la Peña, Jesús Reyes Heroles y sus patrocinadores –los abiertos y los encubiertos- más que a los cambios en las preferencias electorales de EPN.

En segundo lugar, se observa un grupo de encuestadores, más o menos compacto, a través de la campaña electoral. Este grupo formado por: Parametría, Buendía & Laredo, BGC, Mitofsky y Con Estadística (Grupo II). Este grupo, se puede decir, manipularon consistentemente sus estimaciones.

En tercer lugar se encuentran el grupo de encuestadoras formado por: Reforma, Covarrubias e Ipsos-Bimsa (Grupo III). Observando en la Figura 2, se tiene que Ipsos-Bimsa, Covarrubias y Reforma, tuvieron algunas estimaciones parecidas a la de las encuestadoras del Grupo II. El caso más extremo fue el de Ipsos-Bimsa, en el cual únicamente la estimación final salió del Grupo II de encuestadores.

Finalmente se tiene a la encuestadora Demotecnia (grupo IV), la cual tuvo la estimación más cercana al resultado final de EPN y, además, tuvo la variabilidad más pequeña en sus estimaciones. Debido a lo anterior, Demotecnia tuvo el mejor desempeño en cuanto a las estimaciones de Peña Nieto. O desde otro punto de vista, fue la encuestadora que manipuló en menor grado sus estimaciones.

Se debe considerar que el resultado del cómputo distrital de EPN tiene incorporado algunos puntos porcentuales producto de la compra del voto con las tarjetas Monex y Soriana. Luego, si no se hubiera presentado la compra del voto, no sólo se hubiese comprometido el triunfo de Peña Nieto, sino que el desempeño de las encuestadoras, ya de por sí desastroso, hubiese sido todavía peor.

Gráfico de rangos de variabilidad y estimación final por casa encuestadora.

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Figura 3

La Figura 3 muestra, desde otra óptica, la actuación de las encuestadoras en las estimaciones para EPN. Las líneas horizontales representan el rango de variabilidad de las estimaciones. Los puntos rojos representan la última estimación reportada y, finalmente, la línea vertical punteada representa el resultado del cómputo distrital para EPN. A la derecha de cada línea horizontal, aparecen dos números: el primero representa el rango de variabilidad y, el segundo, el sesgo final, es decir la diferencia entre la última estimación y el resultado del cómputo distrital.

A los encuestadores les gusta utilizar la metáfora de que la estimación de preferencia electoral para un candidato dado y, en un momento determinado, es una fotografía de ese momento, y creo es una metáfora afortunada. Sin embargo, como antes se comentó, en ocasiones, de un día para otro, hay estimaciones de encuestadores, que tienen diferencias mayores a 10 puntos porcentuales –sin haber un suceso político que explique este cambio- lo cual indica que alguna de estas dos fotografías –aplicando la metáfora- está fotoshopeada. O bien, las dos lo están, pero uno de ellos exageró en la alteración de la foto.

Otra metáfora sería que, si una estimación representa una fotografía del momento, la serie de las estimaciones de cada encuestador representa una película de cómo se movieron las preferencias electorales durante la campaña electoral para un candidato dado.

Viendo de esta manera a los rangos de variabilidad de las diferentes casas encuestadoras, la película de Demotecnia es muy diferente de las películas de los demás encuestadores, ya que su rango de variabilidad es de sólo 1.30. El rango de Demotecnia también está más cercano al resultado final, lo que hace pensar que los restantes encuestadores estuvieron alterando, en forma considerable, sus estimaciones para favorecer a Peña Nieto.

Hay que considerar la influencia de la compra del voto, mediante las tarjetas Monex y Soriana, en el resultado electoral de EPN. Es decir, no les bastó con el enorme dispendio de recursos a favor de EPN en la campaña electoral; la cargada de la mayoría de los medios de comunicación a su favor –Jesús Cantú Escalante, académico e investigador del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey y ex Consejero General del IFE, realizó un estudio al respecto, puede consultar un artículo sobre el mismo en http://www.animalpolitico.com/2013/06/las-televisoras-vulneraron-la-equidad-en-la-eleccion-presidencial-estudio/#axzz2YfzNBlvv,ni la utilización, a manera de spots, de las estimaciones de los encuestadores artificialmente alteradas a favor de EPN. Aun así, tuvieron que utilizar la compra del voto, porque con todo lo anterior no les fue suficiente.

Lo anterior es una prueba adicional de que las estimaciones de la mayoría de las casas encuestadoras estaban alteradas a favor de EPN. De otra forma ¿Para qué utilizar la compra del voto? ¡Si según las casas encuestadoras, Peña Nieto iba en caballo de hacienda a ganar las elecciones en 2012!

Si se observan las estimaciones finales de los encuestadores –o la foto final, siguiendo la metáfora- se puede advertir cómo la mayor parte de las estimaciones de las casas encuestadoras estuvieron muy alejadas del resultado del cómputo distrital. De tal forma que de las once casas encuestadoras, ocho de las estimaciones estuvieron fuera de precisión. La probabilidad que de 11 estimaciones, 8 estén fuera de precisión, es de una posibilidad en 180 millones, de manera conservadora; de manera estricta sería una posibilidad en 42 mil millones.

En un anterior artículo (se puede consultar aquí), se establecía que las estimaciones de una encuesta electoral deben de satisfacer dos principios básicos: (I) Los sesgos o desviaciones de las estimaciones tienen la misma probabilidad de ser positivos o negativos (propiedad de simetría) y, (II) Es más probable observar sesgos pequeños que grandes. Si se observa la Figura 3, se tiene que las estimaciones finales (puntos rojos), violan estos dos principios.

Como se ha visto, la actuación de las casas encuestadoras, en general, fue desastrosa. Pero lo fue, fundamentalmente, por la manipulación de las estimaciones, más que por las fallas técnicas –aunque dichas encuestadoras tienen fallas muy evidentes en la metodología que ellas mismas reportan–.

El papel de los encuestadores en las elecciones, ha sido el mismo que el de la mayoría de los medios de comunicación: presentar una realidad distorsionada.

La Unidad de Fiscalización del Instituto Federal Electoral (IFE) debió cargar a los gastos de campaña de Enrique Peña Nieto, los costos de las encuestas ya que, finalmente, estuvieron al servicio de este candidato.

En febrero de 2013 la Unidad de Fiscalización del IFE presentó un dictamen donde aplicaba un doble rasero, que raro ¿verdad? Por ejemplo: las cachuchas que se repartieron en la campaña de López Obrador se les asignó un costo de 16.30 pesos mientras que las repartidas en las campañas de Peña Nieto les fueron asignadas un costo de 20 centavos. Dicho dictamen traía otros absurdos como que el uso del estadio Azteca en el cierre de campaña de Peña Nieto costó solamente 46 mil 845 pesos, pero no se reporta renta del inmueble ni su factura.

Era tan absurdo dicho dictamen sobre ingresos y gastos de los partidos políticos en las campañas presidenciales de 2012, que los consejeros del IFE decidieron regresarlo y posponer su discusión hasta julio de 2013.

Lo dicho, cualquier aspecto que se revise en las elecciones presidenciales, se puede ver que estas se llevan a cabo con los dados cargados para favorecer a uno de los candidatos.

Un especial agradecimiento a Daniel González Sepúlveda por la revisión de este escrito, así como por sus correcciones y aportaciones al mismo.