Cuahutémoc Salgado Romero: a la Dirigencia del PRI en Guerrero

Aunque ya estaba dirigiendo al PRI en Guerrero, Cuauhtémoc Salgado Romero en forma interina, este domingo 14 de julio, con la presencia del líder nacional de este instituto político, César Camacho Quiroz, el político calentano tomó posesión del tricolor en el puerto de Acapulco llevando como secretaria general a María del Pilar Vadillo Ruiz.

Como se recordará, en abril de 2012, el ahora presidente del CDE del PRI sustituyó al chichuahuense Víctor Valencia de los Santos. La trayectoria política más importante del nuevo dirigente del priismo guerrerense, es haber sido diputado local y federal; con este última posición política fue el coordinador de la fracción parlamentaria del PRI en la Cámara de Diputados en la LVII Legislatura (2002-2005).

Su formación académica en Derecho la adquirió en la Facultad de Derecho en la Universidad Autónoma del Estado de México, donde se relacionó con Enrique Peña Nieto, Emilio Chuayffet, entre otros políticos del Grupo Atlacomulco. En Guerrero es parte del Grupo Figueroa, donde también militan Héctor Vicario Castrejón, Fermín Alvarado Arroyo,  entre otros figueroistas.

Oriundo de Ciudad Altamirano, su eje principal de todas sus reflexiones que se hicieron sentir en su discurso de toma de posesión, es volver a reconquistar el gobierno del estado de Guerrero, poder que perdió el PRI en el 2005 cuando fue derrotado Héctor Astudillo Flores, ahora diputado presidente de la Comisión Especial para los Festejos del Bicentenario del Primer Congreso de Anáhuac, posteriormente, fue derrotado Manuel Añorve Baños en el 2011 por el actual gobernador Ángel Aguirre Rivero, postulado por el PRD, el Partido del Trabajo y el Partido Movimiento Ciudadano.

Ahora las grandes tareas políticas de Salgado Romero son unir al priismo guerrerense, ponerlo de pie, formar un grupo de políticos en el CDE del PRI con un perfil no sólo de oposición, sino que piensen y actúen cómo reconquistar el poder en Guerrero, y que lleven la consigna que, los sujetos de la historia no son “las grandes personalidades”, “las elites del partido”, sino las masas populares, las “clases subalternas”, como decía Antonio Gramsci, pensador italiano, político y literato comunista.

La hegemonía al interior del PRI en Guerrero para la candidatura a Gobernador, se la disputan Claudia Ruiz Massieu, con pocas posibilidades por su falta de arraigo en la entidad, además de que aún no son tiempos para que la tierra natal del Maestro Ignacio Manuel Altamirano sea gobernada por una dama, por ser una tierra donde los conflictos políticos, económicos y sociales se viven todos los días en forma constante. Es decir, que la lucha por la hegemonía está entre Cuauhtémoc Salgado Romero y Mario Morenos Arcos, presidente municipal de Chilpancingo. Cada quien tiene sus amarres políticos, el primero en el Grupo Atlacomulco y el Grupo Figueroa; el segundo, en el senador René Juárez Cisneros y posiblemente en el gobernador Ángel Aguirre Rivero, porque su priismo que lleva dentro no lo puede ocultar, cada vez que puede dice ser amigo del presidente Enrique Peña Nieto y además los puestos claves de su administración los encabezan los viejos priistas con el regreso de Humberto Salgado Gómez, quien sigue detrás del poder, aunque ya no como secretario General de Gobierno, sino como coordinador del Ejecutivo. Un puesto inventado, ahora resulta que el titular del poder ejecutivo, está bajo la dirección de un coordinador.  

La principal misión de un partido revolucionario, según Lenin y Gramsci, consiste en alentar en el seno del pueblo y los trabajadotes todo aquello que apunte a desarrollar toda una cultura política que recupere el poder cuando se ha perdido, o cuando se detenta, ensancharlo cada vez más, sin llegar a una dictadura partidista; esa es una de las grandes tareas de Cuauhtémoc Salgado Romero, como nuevo presidente del CDE del PRI. Agradezco la invitación que me hiciera Álvaro Leyva Reyes, político muy cercano al actual dirigente para asistir al puerto de Acapulco a la toma de posesión.