Cronolíneas de México: El Gran Ganador

De los resultados conocidos hasta ahora, de las elecciones celebradas el domingo 7 del presente mes, hay un gran ganador que no es desde luego ninguno de los partidos participantes; tampoco lo es el Presidente Peña Nieto; no lo es ninguno de los dirigentes nacionales de las fuerzas políticas; lo fue, lo es el abstencionismo.

A reserva de las cifras que se den a conocer después de los cómputos distritales en cada entidad donde hubo comicios, vemos en principio que hubo casos en los que voto únicamente el 35% del padrón; en otros el 40%, 45% y escasamente algunos llegaron al 50%. La pregunta es ¿Por qué, tratándose de elecciones locales, hubo tan elevados índices de abstencionismo? La respuesta es multifactorial: el desprestigio de los partidos políticos; descalificación social de los políticos en general; guerra sucia entre los candidatos durante las campañas; y en algunos lugares la inseguridad. Tal vez habría que agregar un elemento nuevo que en algunos lugares se emplea como medio para intimidar, chantajear, difamar: las redes sociales las cuales, bien usadas, deberían contribuir al desarrollo democrático.

Lo que mostraron las pasadas elecciones locales, más allá de ganadores o perdedores es el bajo nivel de confianza que los partidos y los políticos le inspiran a los ciudadanos; que los dirigentes de los partidos están más interesados en conservar su coto de poder dentro de la burocracia interna de los mismos y los beneficios económicos que ello significa, olvidando que el fin de los partidos políticos (organizaciones de ciudadanos) es promover la participación del pueblo en la vida democrática, de acuerdo a programas, principios e ideas que postulan, tal como lo establece el artículo 41, de la Constitución.

Quedó claro que a los señores Gustavo Madero y Jesús Zambrano les interesa más conservar la endeble dirigencia que ostentan, que cumplir cabalmente con sus postulados como partidos políticos. Esa coalición espuria si algo tiene contenido es de antidemocracia. La respuesta está en Oaxaca con Gabino Cué; en Sinaloa con Malova; en Puebla con Moreno Valle, lo estuvo con los dos gobernadores anteriores a Velasco en Chiapas y próximamente en B.C. En estas entidades el gobernador ya en funciones se ha deslindado de la coalición que lo llevó al poder.   

PINTORES Y ESCULTORES

En diciembre de 1952 el Arquitecto Carlos Lazo llegó a la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas, ésta ocupaba el bello edificio en donde ahora se encuentra el Museo Nacional de Artes (MUNAL) y muchas de sus dependencias se encontraban dispersas por el centro de la ciudad.

Carlos Lazo concibió un conjunto arquitectónico el Centro SCOP, en el que estaría toda la comunidad institucional. Se eligió un terreno del Seguro Social en el que se había construido la estructura de lo que sería un hospital de zona y que había sido suspendido. Los autores de esta construcción arquitecto Raúl Cacho y Augusto Pérez Palacios se hicieron cargo de los edificios de la nueva dependencia.

Aparte de todas las oficinas de la Secretaría de Comunicaciones, el conjunto tendría una unidad habitacional de 492 departamentos, un hospital, un centro comercial, una guardería y otros, grandes jardines con juegos infantiles, todo para los trabajadores de dicha dependencia.

Los muros y estructuras del conjunto serían espacios en los que los artistas mexicanos dejarían sus expresiones pictóricas y escultóricas, quienes se ocuparon de ello fueron los pintores Juan O’Gorman, y José Chávez Morado principalmente y de las esculturas Francisco Zúñiga y Rodrigo Arenas Betancourt. Todo se realizó en catorce meses, de marzo de 1953 a julio de 1954. (Fuente: Archivo Familia Lazo Margain. Investigó Beatriz Quiñones).

ARISTÓTELES Y GAYOSSO

Al gobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval se le está complicando gobernar en algunas áreas a causa de no poner orden oportunamente y dejar que las cosas sigan “sueltas” hasta que literalmente truenen.

En la semana que hoy termina más de 3,500 trabajadores supernumerarios asignados al Seguro Popular dependiente de la Secretaria de Salud produjeron un paro de labores, pues se les comunicó de forma por demás arbitraria, que tenían que firmar un nuevo contrato de trabajo, pero a través de una oficina externa de las llamadas pomposamente outsurcing, (como lo intenta hacer GAYOSSO) que no es otra cosa que despachos dedicados a enganchar personas, pero sin tener ninguna responsabilidad legal con el patrón y el trabajador.

Al personal de salud se le ofrecía diferente contratación, eliminado varias conquistas; la presión no se hizo esperar y le complicaron las cosas al gobierno estatal, que no tuvo otra opción que recular y dejar optativa esa cuestión de nueva contratación de médicos, enfermeras, camilleros y administrativos.

Sandoval Díaz está a tiempo de modificar su esquema de hacer las cosas; no es cuestión de dinero, es entender que la gente ha cambiado, que la política es otra cuestión y no únicamente montarse en la opulencia y la soberbia de las oportunidades para hacer lo que se te antoje, pisoteando los derechos de los demás.

MARX Y BOLÍVAR

Es notable observar la marcha de las ideas y como ejemplo podemos citar el nuevo libro que me recomendó José Carreño Carlón, director del Fondo de Cultura Económica, donde dice Carlos Marx: “hubiera sido pasarse de la raya presentar como Napoleón I al canalla más cobarde, brutal y miserable”… El inventor del materialismo dialéctico se refiere al libertador latinoamericano Simón Bolívar, exhaltado hasta el infinito por Hugo Chávez.

La obra es de José M. Aricó: “Marx y América Latina” publicado en Argentina por la sucursal del FCE. El marxismo difiere en lo académico del de las calles y los partidos comunistas. Hace años vi desfiles de protesta ondeando banderas de la hoz y el martillo en Caracas, Venezuela.

Ya un texto del historiador mexicano Luis Reed nos había advertido sobre ciertas inconsistencias conceptuales de Marx, pero el libro de Aricó nos lleva a las profundidades metodológicas marxianas. Aricó dice: “Reflexionar sobre el proceso de formación y desarrollo en América Latina de un movimiento al que genéricamente podemos denominar socialista implica necesariamente un retorno a las fuentes, un esfuerzo por indagar las vicisitudes históricas de la percepción del ‘fenómeno latinoamericano’ a través de un cuerpo de pensamiento teórico y político que influyó decisivamente en la constitución de los movimientos sociales revolucionarios de la época moderna.”