La Crisis y Reacomodo de los Poderes Mundiales

Pareciera que el sistema mundo capitalista en la perspectiva de Immanuel Wallerstein está en una crisis constante, no solamente desde un punto de vista económico como lo han demostrado las situaciones en Grecia, España, Irlanda y últimamente Chipre, sino porque los tradicionales poderes mundiales se enfrentan a una serie de contradicciones internas, que en mucho tienen que ver con el miedo a perder su hegemonía. Incluso el sistema formal de democracia también parece estar en crisis, pues la sociedad civil se enfrenta con las pequeñas elites gobernantes que desean que impere el secretismo y la desconfianza, caso concreto de Estados Unidos y su espionaje cibernético.

Con las revelaciones de Snowden se pone en jaque el sistema de espionaje norteamericano, que indudablemente trastoca las libertades civiles de un país que de hecho las ha defendido desde la perspectiva de la democracia occidental, grave si se toma en cuenta de que esa perspectiva socio-política se usa según los intereses en turno. Es decir en el discurso gubernamental se defiende la democracia, pero en los hechos se ataca.

Por otro lado, los incidentes como el de negarle permiso al avión presidencial boliviano abre la brecha entre el primer mundo en crisis y los países latinoamericanos que están en proceso de ser emergentes y buscan salidas fuera del pragmatismo capitalista tradicional. Y esto es importante visualizarlo, porque si los países europeos se han sumido en sus propias trampas económicas, al menos los latinoamericanos buscan salidas más autóctonas para resolver las contradicciones de un capitalismo que en América Latina no ha funcionado muy bien, tratando de construir por lo pronto un capitalismo de visión estatizada.

Y es que el sistema mundo por más que se enaceite devela sus debilidades, tanto de sus instituciones políticas y financieras como de su clase política internacional que no da para más y que se desprestigia al empecinarse en mantener sus privilegios y poder por encima de los derechos de los demás (individuos y países). Incluso se ha creado desconfianza dentro del club de amigos, el mismo presidente del Parlamento Europeo Martin Schulz ha criticado al gobierno estadounidense por el espionaje a países miembros de la UE. Es decir la globalización económica y su complejo entretejido de intereses, ha fomentado también la globalización de la desconfianza.

Los hechos ocurridos a nivel global donde las hegemonías tradicionales a toda costa pretenden continuar sus líneas de acción, no es otra cosa más que una especie de reacomodo de los poderes mundiales que se cimbran al resurgir otros (China, India, Irán). Unos pierden y tratan de ganar terrenos de influencia: Egipto por ejemplo para los norteamericanos, pero asimismo el acercamiento de Rusia a espacios antes inconcebibles (América Latina), o el rescate y amarre estratégico que pretende Estados Unidos de África.

La globalización ha convertido al mundo en una especie de vecindario conflictivo donde el rumor, la agresión, la ignorancia y la insalubridad es lo que permea. Veremos que sucede luego y en qué lugar quedará México en todo esto.