La Rabia de las Clases Populares

México se está cayendo a pedazos (el estado de Guerrero no es la excepción), perdió la paz y tiene el tejido social y el alma desgarrada, el cachondeo apocalíptico con entereza necesitamos repasar rigurosamente este horror, preguntamos de dónde salió todo este enojo, todo este dolor, toda esta rabia que sentimos para conocernos y reconocernos.

Permítanme que haga un brevísimo recuento de hechos que todos conocemos. Primero, la tercera parte de los mexicanos vive ya fuera de México, 37 millones de personas, una de las más grandes migraciones de la historia humana, 20 millones de mexicanos han salido desde la firma del Tratado de Libre Comercio (1994), aunque la inmensa mayoría va a Estados Unidos y Canadá, hay mexicanos en países tan lejano como el Japón.

México ya no puede considerarse una sociedad democrática, es más nunca lo ha sido, se ha documentado con claridad la práctica del fraude, la compra y manipulación de votos, y los otros vicios del sistema electoral y del régimen de partidos, todos los cuales se encuentran en descomposición; grave corrupción afecta a todos los niveles de gobierno, la farsa electoral, el despotismo y autoritarismo crecientes han destruido lo que nos quedaba de confianza en el régimen democrático.

La libertad de expresión se encuentra seriamente en entredicho, según el Comité para la de Protección de Periodistas con sede en Nueva York, hay un deterioro muy marcado en las condiciones de la libertad de prensa, asesinan a 7 periodistas cada año, se impone por la fuerza el silencio a cuantos resisten la ocupación de sus vidas y de sus tierras.

La evolución de la economía ha sido destroza, es una de las peores de América Latina, la crisis como estado de cosas se extiende ya a todos los sectores de la actividad económica y es cada vez más profunda, más de 60 millones de mexicanos se encuentran bajo la línea de la pobreza, 50 millones viven en la pobreza alimentaria, 12 millones no pueden comprar la canasta básica, 25 millones sufren hambre y hay 3 millones en riesgo de hambruna.

Más de 60 millones de mexicanos se encuentran en la línea de la pobreza.

La clase media ha entrado en un proceso de aguda degradación. México produce al hombre más rico del mundo (Carlos Slim), y millones de los más pobres. No son dos fenómenos, es el mismo fenómeno con dos caras. El 10 % más acaudalados recibe más de la mitad del ingreso nacional. Se cierran todas las puertas legales para los jóvenes. Más de 10 millones no pueden estudiar ni encontrar empleo, en las comunidades indígenas sólo 1 de cada 1000 jóvenes podrá adquirir una formación profesional. La mayor parte de los graduados de todas las universidades mexicanas no podrán tener empleo en la que ellos estudiaron.

La vía de la migración está cada vez más cerrada para los jóvenes, ya no pueden tener los recursos que cuesta cruzar la frontera norte, y cuando lo intentan y son deportados muchos de ellos se quedan en la frontera norte de México, principalmente en Ciudad Juárez y Tijuana, como ya sus familias tampoco pueden mantenerlos están condenados a formas de ilegalidad, empiezan con pequeños asaltos o robos locales, con actuaciones al margen de la ley, y entran en el agudo proceso de deterioro humano que los conduce a la barbaridad actual.

Importante que tengamos presente, que el 40% del territorio nacional ha sido ya vendido ha corporaciones transnacionales, se han entregado en concesiones a 50 años, de allí procede y se organiza la destrucción sistemática, no hay área de nuestra realidad en la que no se dé la destrucción. Se ha hecho ya una magnífica relatoría de lo que está pasando ya con el maíz. Agregaría un dato que todavía se discute, parece que ha caído a la mitad el consumo de la tortilla en el país y eso significa que abandonamos nuestro alimento básico, el de siempre, con el que nos alimentábamos, para que se nos desplace al consumo de un producto industrial que pretende presentarse y venderse como pan.

No hay área de nuestra realidad que no esté afectada, pero debo subrayar como ha ocurrido siempre como en todo lo demás, las mujeres son las que llevan la peor parte.

En el curso de estas décadas, los gobiernos neoliberales han utilizado muy distintas políticas económicas, sociales, distintos enfoques, pero no ha variado una planificación sistemática que implica subordinar todos los aspectos de nuestras vidas, de nuestra realidad a una lógica a las prioridades inviolables de intereses privados e internacionales, este es nuestro dolor.