Análisis de las Estimaciones de las Casas Encuestadoras en la Elección Presidencial de 2012 (Parte 2)

“En ningún momento de la historia del mundo, la mentira organizada se ha practicado con menos vergüenza, o por lo menos, gracias a la tecnología moderna, más eficientemente o a una escala tan amplia, que por los dictados políticos y económicos de este siglo.”

Aldous Huxley

ADN Político estuvo recopilando en su sitio de internet: www.adnpolitico.com/encuestas, las estimaciones de las casas encuestadoras para los candidatos a la elección presidencial de 2012. Se bajó de internet la base de datos, para hacer un análisis de los mismos. A los datos de ADNPolítico se le agregaron los datos de Indermerc, los cuales fueron tomados de los reportes entregados al IFE, y aunque parezca difícil, sus sesgos para Peña Nieto son favorables y mayores a los de GEA-ISA, que ya es mucho decir.

GEA-ISA realizó –o dijo realizar- 102 encuestas de las 186 reportadas por ADNPolítico, lo cual representa el 54.84% del total de encuestas, el patrocinador oficial de estas encuestas fue Milenio. El segundo lugar, respecto al número de encuestas, fue para Consulta Mitofsky con 17, lo cual representa el 9.14% del total, y quien en los últimos años ha trabajado para Televisa y en los programas de esa televisora estuvo presentando sus resultados; según los reportes de Mitofsky la casa encuestadora fue la patrocinadora de sus propias encuestas, situación que me cuesta creer. Se tiene luego que, entre GEA-ISA y Mitofsky realizaron el 63.98% de las encuestas, además de que las encuestas de estas dos casas fueron las más publicitadas en los medios de comunicación, debido a sus promotores abiertos u ocultos.


Figura 1

En un artículo publicado en Colloqui el 16 de agosto de 2012, y que se puede consultar en la siguiente liga, se establecía que dado que las estimaciones de una encuesta tiene una distribución normal, y con media la preferencia electoral del candidato, o bien, la votación del mismo. Se debe cumplir que: (1) los sesgos -las desviaciones de las estimaciones respecto al resultado oficial del candidato- tienen la misma probabilidad de ser tanto positivos como negativos; y (2) es más probable observar sesgos pequeños que grandes.

Se puede observar en la Figura 1 cómo los sesgos de Peña Nieto son todos positivos contraviniendo el principio (1). Y todos son sesgos grandes, contraviniendo el principio (2), es decir, los encuestadores se “equivocaron” a favor de Peña Nieto. Algo parecido, aunque en sentido contrario, ocurre con los sesgos de Otros Candidatos, formado por (Candidatos no Registrados + Votos Nulos); la totalidad de los sesgos correspondientes son negativos e iguales (carencia absoluta de aleatoriedad y, por tanto, hay una intencionalidad en los mismos), además de que no se satisfacen los principios (1) y (2) antes señalados, los encuestadores se “equivocaron” afectando a Candidatos No registrados y Votos Nulos, al fin de cuentas, ¿quién defenderá a éstos? Y así podemos seguir con los otros candidatos hay, en general, violaciones a uno u otro principio, con lo cual queda de manifiesto la falta a los principios estadísticos (1) y (2) antes mencionados.

Todas las casas encuestadoras tienen sesgos favorables hacia Peña Nieto y sesgos desfavorables e iguales para Otros Candidatos y casi todas las mismas tienen sesgos desfavorables hacia López Obrador y Vázquez Mota.

En las Figuras 1 y 2 las barras horizontales de color verde, son sesgos favorables al candidato, y las rojas son sesgos desfavorables.

Figura 2

En la Figura 2, se grafican los sesgos totales (suma de los sesgos en la última encuesta para cada candidato). Se puede apreciar cómo los únicos candidatos que tienen sesgos totales favorables son Enrique Peña Nieto y Gabriel Quadri; los únicos que tienen sesgos totales negativos son los restantes candidatos.

En la Figura 2 se aprecia que, en general, tomando a las casas encuestadoras como un sistema de medición, es un sistema de medición absolutamente sesgado, con sesgo total favorable en primer lugar hacia Enrique Peña Nieto (59.79) y luego a hacia Gabriel Quadri (8.22) y desfavorable, en primer lugar hacia Otros Candidatos (Candidatos no registrados y Votos Nulos) (-27.61), luego hacia Andrés Manuel López Obrador (-23.79) y finalmente, hacia Josefina Vázquez Mota (-15.81).

Sumando los tamaños de muestras reportados por las once casas encuestadoras, se tiene que, en conjunto, las once casas encuestadoras entrevistaron a 15,110 ciudadanos. Cuando se tiene una estimación de preferencia electoral basada en este tamaño de muestra se debe tener un error cercano a ±0.87 puntos porcentuales como límite aproximadamente. Resulta entonces absurdo que el error o sesgo promedio de Peña Nieto sea de 5.44 puntos porcentuales, como se puede revisar en el renglón inferior de la Figura 1. Lo mismo ocurre para los sesgos de Obrador, Vázquez Mota y Otros Candidatos, sólo que en sus casos los sesgos son negativos.

En las Figura 3 y 4 se muestran los resultados de un estudio de simulación correspondiente a las Figuras 1 y 2. En el caso de las Figuras 3 y 4, las estimaciones, y de aquí los sesgos, fueron obtenidos mediante la técnica de simulación asumiendo que las preferencias electorales de los candidatos fueron los resultados oficiales de los cómputos distritales del IFE, y las precisiones fueron las reportadas por las casas encuestadoras.

Se puede advertir cómo, en la Figura 3, los sesgos satisfacen los principios (1) y (2) antes señalados, es decir, hay un cierto balance en los sesgos positivos (favorables) de color verde y los sesgos negativos (desfavorables) de color rojo, para los diferentes candidatos. Además, son más frecuentes los sesgos pequeños que los grandes. A diferencia de la Figura 1, donde no ocurre esto y, por tanto, se nota que hubo “mano negra”.


Figura 3

Asimismo se puede observar en la Figura 4 como los sesgos totales obtenidos mediante simulación son muy pequeños en comparación con los obtenidos por las casas encuestadoras y mostrados en la Figura 2. Esto ocurre concordando con el principio (1) que afirma que los sesgos tienen la misma probabilidad de ser tanto positivos como negativos, por lo cual hay una tendencia a anularse unos con otros, dando como resultado sesgos totales pequeños como los mostrados en la Figura 4.

Figura 4

Otra situación que llama la atención, es que 9 de las 11 de las encuestas son patrocinadas por medios de comunicación (Mitofsky con 17 encuestas e Ipsos-Bimsa con 7, afirman ser ellos mismos los patrocinadores de sus encuestas, lo cual es difícil de creer dado el costo de una encuesta nacional), lo que pone de manifiesto el papel que juegan los medios como aliados del poder. Actúan como un poder fáctico más. El filósofo Fernando Buen Abad ha señalado el papel de los medios de comunicación en América Latina, calificándola como una auténtica oligarquía mediática –aunque probablemente esto ocurra a nivel internacional-, afirma Buen Abad que la derecha Latinoamericana ha perdido las batallas ideológicas y han tenido que salir a su rescate los medios de comunicación. Este rescate, obviamente, no es gratuito, hay un entramado de intereses entre éstos. Recordemos cómo, en las elecciones de 2006, las estimaciones “equivocadas intencionalmente” de GEA-ISA a favor de Felipe Calderón, se tradujeron en la dirección de PEMEX para Federico Reyes Heroles y la dirección del CISEN para Guillermo Valdés Castellanos, ambos miembros de GEA.

En una videoconferencia llevada a cabo el 24 de febrero de 2013, Julian Assange ilustraba el papel primordial de los medios de comunicación para el estado, y por ende, su control sobre éstos (se puede consultar el video en la siguiente liga). Decía Assange que cuando un país extranjero ocupa otro país, controla tres áreas prioritarias: (a) las fuerzas militares y los cuerpos policíacos, (b) las fuentes de energía y (c) los medios de comunicación: radio, televisión y prensa. Lo anterior explica, de alguna forma, la importancia de los medios de comunicación para el Estado y por ende, la alianza de los encuestadores, medios de comunicación, los poderes fácticos y el régimen.

Como un ejemplo del entramado que hay de los medios de comunicación y los grandes consorcios, políticos y algunos intelectuales, se tiene que en el consejo directivo de Televisa se encuentran: Pedro Aspe Armella (ex secretario de Hacienda), Alberto Bailléres González, José Antonio Fernández Carbajal (Coca Cola Femsa), Carlos Fernández González (Grupo Modelo), Claudio X. González Laporte (Kimberly-Clark de México), Germán Larrea Mota Velasco (Grupo México), Roberto Hernández Ramírez (Banco de México), Enrique Krauze Kleinbort (Editorial Clío), y Eduardo Tricio Haro (Grupo Industrial Lala), entre otros.

Los sesgos favorables de las casas encuestadoras hacia Enrique Peña Nieto, se correspondieron, o estuvieron alineados, con el sesgo en las líneas editoriales de Televisa, Milenio, El Universal, y la mayor parte de los medios de comunicación. En las estimaciones de las casas encuestadoras y, por tanto, en los sesgos, el azar estuvo ausente, porque un componente de las estimaciones de las casas encuestadoras estuvo determinado, seguramente, desde las oficinas de estos consorcios mediáticos y en las del PRI.

Del análisis de la última encuesta se tiene que los encuestadores, así como los medios de comunicación que la patrocinaron, tuvieron una actuación absolutamente parcial y favorable hacia Enrique Peña Nieto. Y por si esto fuera poco, los encuestadores contaron con la defensa del consejero presidente del IFE: Leonardo Valdés Zurita. Con ello Valdés Zurita dio una muestra de una ignorancia absoluta sobre la materia, aunque éste afirma saber de encuestas, o bien, de una complicidad que no se puede tolerar en un árbitro que debe ser neutral. “Cosas veredes…”

Agradezco a mi amigo y socio Daniel González Sepúlveda, por la revisión y observaciones hechas a este escrito.