Guerrero e Iturbide, Consumadores de la Independencia de México

Una mirada histórico-política que encajaba perfectamente en la visión de consenso de la independencia del Porfiriato, que fue avalada por la prensa conservadora para que la fiesta de la independencia debía honrar tanto a los que la iniciaron como a los que la consumaron, “Si don Miguel Hidalgo y Costilla fue el feliz iniciador de la lucha emancipadora, don Agustín de Iturbide fue el afortunado y decidido consumador de la obra”. (El Centenario de Iturbide”, El Tiempo, marzo de 1910).

Finalmente, el Ayuntamiento de la ciudad de México aprobó una moción declarando que el 27 de septiembre se conmemoraba la consumación de la independencia, simbolizada por la entrada del Ejército Trigarante a las órdenes de Agustín de Iturbide. Noticia acogida con satisfacción por toda la prensa conservadora: “Por fin el elemento oficial empieza hacer justicia al consumador de la Independencia”, tituló a toda página El Tiempo, 29 de septiembre de 1910.

Tomás Pérez Vejo, profesor de la Escuela Nacional de Antropología e Historia, escribe que al margen de que la elección de una u otra fecha está ya preñada de significados históricos, por poner un ejemplo obvio, en México no es lo mismo celebrar la independencia con el Plan de Iguala que con el grito de Dolores.

Al cumplirse el Centenario de la Independencia de México, el gobierno de Porfirio Díaz y la prensa conservadora afirmaban que el consumador de nuestra Independencia era don Agustín de Iturbide; nada se decía de la lucha encarnizada que encabezó el general Vicente Guerrero en las tierras del sur de la Nueva España. Seguía imperando la visión de los historiadores conservadores encabezados por Lucas Alamán (1792-1853) y Francisco Bulnes (1847-1924). Debido a que Alamán cuando fundó en 1823 el Archivo General y Público de la Nación, hoy Archivo General de la Nación, borró los hechos de guerra que encabezó Guerrero, porque además había participado en el complot para asesinar al héroe tixtleco en 1831.

La interrogante a despejar en esta colaboración es ¿quién o quiénes fueron los consumadores de la Independencia? Y ¿por qué en México solo se celebra el grito de Independencia y no la consumación ?

En retrospectiva, el virrey Juan Ruiz de Apodaca firmó el 9 de noviembre de 1820, el nombramiento de Iturbide como comandante de las fuerzas realistas que deberían batir en el sur al general Vicente Guerrero. El 16 de noviembre, Iturbide salió de la ciudad de México a cumplir con su misión. Ya en el sur no tiene éxito al intentar acabar con Guerrero, pues es derrotado a través de la guerrilla que encabezaba sobre todo Pedro Ascencio Alquisiras.

El fracaso de Iturbide al no poder vencer a Guerrero por la vía de las armas, lo hizo cambiar de estrategia, traicionó la confianza que le había depositado el virrey Juan Ruiz de Apodaca y establece correspondencia el 10 de enero de 1821 con el jefe de la insurgencia en el sur para llegar a un entendimiento para la consumación de la Independencia.

Iturbide proclamó el Plan de Iguala el 24 de febrero de 1821, Guerrero lo firmó dos semanas después, de acuerdo con las investigaciones que ha realizado el historiador estadounidense de la Universidad de Georgetown, John Tutino en su ensayo “Soberanía quebrada, insurgencias populares, y la independencia de México: la guerra de independencias, 1808-1821”. Historia Mexicana, julio-septiembre de 2009, Num. 233, El Colegio de México, pp. 11-75).

El Plan de Iguala ofrecía muchas cosas: independencia y religión, igualdad y soberanía. Pero como nos recuerda Erick Van Young, historiador de la Universidad de California en San Diego, EU. (La otra rebelión. La lucha por la independencia de México, 1810-1821, México, FCE, 2006). Los desafíos y expectativas locales orientaron los compromisos populares con las políticas imperiales y nacionales. Iturbide y el Plan de Iguala forjaron una alianza de los poderosos, dejando a los pueblos fuera de la coalición. Por un momento histórico, los pueblos cedieron.

El rey Fernando VII no solo rechazó el trono mexicano que le ofrecía el Plan de Iguala, sino que desconoció este Plan. Por eso Iturbide tuvo que firmar el Tratado de Córdova el 24 de agosto de 1821 con don Juan O´Donojú, teniente general de los Ejércitos de España. Tratado que también fue rechazado por el rey Fernando VII.

Tampoco se puede considerar el 27 de septiembre de 1821 con la entrada a la capital de la Nueva España del Ejército Trigarante con Iturbide a la cabeza y Guerrero a la mitad de la fila. Tampoco se puede considerar el Acta de Independencia del Imperio Mexicano, firmado el 28 de octubre de 1821 por Iturbide y O´Donojú, porque éste no era virrey.

La auténtica consumación de la Independencia de México, fue el 28 de diciembre de 1836, mediante el Tratado de Santa María-Calatrava, donde la corona española a través de la reina María Cristina de Borbón viuda de Fernando VII, y su representante José María Calatrava; y el gobierno mexicano que encabezaba José Justo Corro a través de Miguel Santa María, firmaron el Tratado, llamado así porque lleva el nombre de los apellidos de los negociadores por España y México.