Clase Política o Élite Política (1era de 2 partes)

En publicaciones científicas recientes, el concepto de clase política sigue siendo, en gran medida, intercambiable con el hasta ahora más frecuente de “Élite política”. Generalmente, ese concepto se refiere a la suma de las élites funcionales en el ámbito de la política.  

El politólogo y sociólogo Ralf Dahrendorf (Alemania, 1934-2009), habló en su tiempo sobre un “cartel del miedo”. Este miedo se ha desvanecido, puesto que ya no hay a la vista ninguna contraélite peligrosa.

Sin embargo, se ha formado un “cartel de la preocupación por el estado de partidos” al que se puede denominarse clase política. Las redes de las élites de los partidos se hicieron tanto más tupidas cuanto más entró en crisis el arraigo entre las masas de las organizaciones de los partidos.

El concepto de clase política debería utilizarse en el contexto científico con la mayor neutralidad valorativa posible, cosa que, sin embargo, no parecen garantizar los medios de comunicación.

El concepto de clase política es excesivamente vago e incluso en sus creadores para fijarlo en esta “génesis acreditada”, “Hacer utilizable” un concepto quiere decir operacionalizarlo en relación al material empírico, aparte del esfuerzo teórico-conceptual.

El politólogo Klaus von Beyme, con esta finalidad plantea aquí un procedimiento con dos pasos: en el primero, se elucida el concepto de clase política y sus equivalentes en la teoría política. En el segundo se intenta subdividir analíticamente el concepto de clase política de modo tal que sea factible para la investigación empírica constatar si se trata únicamente de un concepto de moda al que los medios de comunicación han dado demasiada importancia, o si subyace a él un sustrato social.

La tesis en La Carpeta Guerrerense, Núm. 3: es la clase política de Guerrero es diferenciable de la élite política, a pesar de que las personas a las que se designa con ambos nombres son particularmente idénticas. La clase política es un cartel de las élites de los partidos; aparece sobre todo debido al desarrollo del Estado de partidos en la democracia moderna.

Gaetano Mosca  y Vilfredo Pareto

Gaetano Mosca (Italia, 1858-1941), sociólogo, dio a conocer internacionalmente el concepto de clase política, que en italiano se utilizaba desde hacía tiempo. El término no tenía la ventaja de que no parecía un neologismo, como el concepto de “élites”, importado del francés y que habría de alcanzar una influencia incomparablemente mayor en las ciencias sociales de todos los  ámbitos lingüísticos. Es difícil que eso se deba únicamente a que Vilfredo Pareto, fuera un pensador más riguroso que Gaetano Mosca.

La disputa de los dos clásicos de la investigación de las élites respecto a quién había descubierto primero el fenómeno que subyacía en los conceptos tiene una importancia secundaria para la historia conceptual.  

Mosca acusó de plagio al “marchese”, como le llamaba despectivamente. Vilfredo Pareto (Francia,1848-1923), replicó con la observación de que había una antigua tradición de pensamiento sobre los estratos de poder, que podía remontarse hasta Dante. Pareto considera que su concepto de élite era valorativamente más neutral que el uso lingüístico de Mosca, que no excluía del todo. Pero esto se debía menos a la elección de la palabra que al esfuerzo consciente de Pareto por lograr una ciencia valorativamente neutral.

Gaetano Mosca dijo que “los mejores” y los más aptos para “dominar” un país no eran “los mejores” elementos ni intelectual ni, sobre todo, “moralmente”. En una nota a pie de página añadía: “Por esta razón, consideramos inexacta la expresión “élite”, elegida por Pareto para designar a nuestra clase política.    

Mientras que en Mosca –como en las citas de los publicistas que hemos mencionado- no quedaba claro quiénes eran todos los que pertenecían a la “clase política”, Pareto tuvo desde el principio un claro concepto pluralista de las élites. Esto le obligó en ocasiones a distinguir conceptualmente la clase dirigente de otros sectores de las élites.

Los pioneros de la investigación de las élites compartían la esperanza de superar las anticuadas clasificaciones de las formas de dominación que prevalecían en la Teoría del Estado y en la teoría política de su época.

La teoría de la dominación de las minorías de Pareto revelaba mayor dependencia de Marx que de la teoría de Mosca. La concepción de Pareto de la historia como “un cementerio de aristocracias”, se interpretó con razón como una variante de la concepción de la historia de Carlos Marx como una historia de las luchas de clases.