Vicente Guerrero y los Tratados de la Independencia de México

El Plan de Iguala

El general Agustín de Iturbide terminó con muchos insurgentes, pero no fue el traidor al que tantos acusan. El Plan de Iguala del 24 de febrero de 1821, abrió el camino a la Independencia, se dice por la historia oficial Guerrero no firmó el Plan de Iguala, eso es un mito, porque según investigaciones recientes del historiador estadounidense John Tutino, investigador de la Universidad de Georgetown, Estados Unidos, asegura que el prócer Tixtleco lo firmó dos semanas después.

El Plan de Iguala fue en realidad una propuesta que hizo Iturbide al virrey Juan Ruiz de Apodaca, “Conde del Venadito”, declarando en su artículo segundo que “La Nueva España es independiente de la antigua y de toda potencia, aun de nuestro continente”. Por ello, algunos historiadores oficiosos dicen que Iturbide traicionó al gobierno español pero, en ese caso, ¿no resultarían traidores todos los que se sumaron a la insurgencia?

Tratado de Córdoba

La llegada del general Juan O´Donojú, no como último virrey de la Nueva España, sino con el nombramiento de Capitán General y Jefe Superior Político de Nueva España. El 24 de agosto de 1821 se firma el Tratado de Córdova, donde O´Donojú reconoció el Plan de Iguala. Aunque el Plan de Iguala establecía que el gobierno sería una monarquía moderada, a cargo de Fernando VII u otro miembro de la dinastía de los Borbones que se trasladaría a México; en cambio en el arreglo firmado en Córdoba, Veracruz, se establece que otra persona podría estar a cargo del gobierno, en el caso de que los Borbones rechazaran venir a México.

Entrada del Ejercito Trigarante a la ciudad de México

El 27 de septiembre de 1821, el Ejército Trigarante, con Iturbide al frente, montado en un gran caballo negro, rodeado de su Estado Mayor, y arrogante como una estatua. Guerrero con modestia, a la mitad de la fila, entró también a la ciudad de México después de ser evacuada por las fuerzas españolas.

Acta de Independencia del Imperio Mexicano

Don Juan O´Donojú –que debió haber sido el sexagésimo tercer virrey y último virrey de la Nueva España, sin embargo, la Constitución de Cádiz de 1812, había regresado a su vigencia por el levantamiento que hizo el general Rafael Riego, quien obligó al rey Fernando VII, que la volviera a jurar, no contemplaba la figura jurídico-política de virrey en todas las colonias hispánicas, sino la difusa figura de Capitán General y Jefe Superior Político-, O´Donojú fue consciente de que tenía que entregar el poder a Iturbide. El 28 de septiembre de 1821 firmó el Acta de Independencia del Imperio Mexicano.

Las fiestas se ensombrecieron por la repentina muerte de don Juan O´Donojú el 8 de octubre de ese mismo año.

Tratado de Calatrava

Fernando VII, el rey más reaccionario de la época, desconoció el Plan de Iguala, el Tratado de Córdova y el Acta de Independencia del Imperio Mexicano, disponiendo que se quemaran, desconociendo además a don Juan O´Donojú como se representante en la Nueva España.

Es hasta el 28 de diciembre de 1836, cuando se firma el Tratado de Santa María-Calatrava, cuando se reconoce la Independencia de la Nueva España de la Corona española. El Tratado fue firmado por la reina María Cristina de Borbón viuda de Fernando VII, y José María Calatrava, por parte del gobierno español; y José Justo Corro, presidente de México (27 de febrero de 1836 al 19 de abril de 1837) y Miguel Santa María, por parte del gobierno mexicano.

El Tratado lleva los apellidos de los dos negociadores de ambos gobiernos. En mi opinión, la Consumación de la Independencia debería celebrarse el 28 de diciembre (fecha de la firma del Tratado de Calatrava), y reivindicarse la figura gallarda y noble del general Vicente Guerrero Saldaña como el Libertador de México, como se ha reivindicado a los generales Simón Bolívar, Antonio José de Sucre, José Antonio de San Martín y Bernardo O´Higgins, libertadores de Colombia, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Perú y Chile, asimismo reivindicar la figura del general Francisco de Miranda (Caracas, 28 de marzo de 1750-San Fernando, Cádiz, 14 de julio de 1816), intelectual y militar venezolano, como el precursor de las Guerras de Independencia de América del Sur. El primer sudamericano culto que Europa conoció. Vicente Guerrero y Agustín de Iturbide, deben ser considerados como los libertadores de México, porque los dos, en aquella coyuntura, se entendieron y supieron negociar la Independencia de México.