Programa de una Izquierda Plural

El programa de una izquierda renovada no seguiría un esquema ideológico dictado por una parte de intelectuales orgánicos, porque no se querría mutilar la multiplicidad de pensamiento disidente, al encajarla en un armazón teórico, ni pretendería imponer el interés de un grupo a la diversidad de proyectos de liberación.

El programa de una izquierda plural propondría principios comunes regulativos de una acción coordinada que admitiría una multiplicidad de manera de conseguirlos según la perspectiva y la situación de cada grupo. Serían ideas-fuerzas capaces de regular y orientar el comportamiento social, indicadores que señalarían una meta común a las distintas reivindicaciones de los diferentes grupos, sobre la base de esas ideas regulativas tendrían que trazarse en cada situación programas de acción colectiva que tomarían en cuenta las formas en que se manifiesta en cada caso la dominación y la pluralidad de fuerzas y movimientos disidentes que podrían constituir un contrapoder unido en su diversidad.

Esos principios comunes no serían premisas de una teoría, sino ideas que regulan una moral social a la vez disruptiva y concreta, manifestarían aspectos de una actitud que puede presentarse en distintas formas, el rechazo a la dominación.

Podríamos resumir estos principios en tres: El principio de la libertad efectiva. Lo contrario de una situación de dominación es una situación de libertad, podemos entender por libertad, la capacidad de cada individuo o colectividad de elegir su propio plan de vida y de realizarlo sin obstáculos y sin imposiciones de un poder ajeno, al entenderla como no dominación; la libertad no puede limitarse a la esfera privada, no se reduce a la que Benjamín Constand llamó "libertad de los modernos", porque la facultad de cada quien para seguir sus intereses privados sin la intromisión del Estado no elimina la dominación antes bien puede reiterarla. La libertad como no dominación implica la facultad de participar en las decisiones públicas, la libertad de los antiguos en la terminología de Constand, pero existe también, y esta me parece la nota fundamental, la posibilidad de realizar efectivamente lo que se elige.

Un hombre y una mujer viven en un poblado de la sierra, por ejemplo del estado de Guerrero; otra pareja trabaja en una maquiladora urbana, en el Municipio de Chilpancingo, supongamos que ambas pueden elegir para su futuro lo que quisieran ser siguiendo su inclinación, aceptamos incluso en un régimen democrático se tiene la libertad de elegir cada tres años a sus gobernantes, pero ambas parejas no tienen posibilidad de realizar sus propósitos, se quedan en una ilusión insatisfecha, porque carecen de la posibilidad real de adquirir los conocimientos que les permitirían hacer efectivo lo que desean, porque tienen que dedicar su vida a procurar un alimento, porque no cuentan con las condiciones sociales que les dieran la oportunidad de convertir en una realidad efectiva el plan de vida que han elegido ¿podemos decir que esos hombres y mujeres son realmente libres?

Tienen la libertad de elegir, pero carecen de lo que más importa, la libertad de realizar lo que dicen. La libertad entendida como no dominación incluye si duda las libertades negativas, también las libertades políticas, pero implica la libertad de realización, esto es, la capacidad de hacer efectivo el plan de vida elegido, sin obstáculos impuestos por el poder económico o el poder político en el marco de las posibilidades reales de una sociedad determinada.

El liberalismo desde sus orígenes proclamó el derecho básico de la libertad frente al despotismo, elevó así la libertad individual a un valor que el Estado debía reconocer como un derecho humano fundamental, una actitud de izquierda no sólo no puede ser contraria a este valor de la libertad, sino que tendría que llevar a su incoherente esa posición liberal, reivindicar la realización efectiva de la libertad, eliminando la situación de dominación que la obstaculiza y creando las condiciones que la hacen posible.

La izquierda se opone al liberalismo si este se entiende como una ideología que so pretexto de la protección de las libertades individuales sacraliza la competencia de todos contra todos, como decía Hobbes, en el mercado y asegura así que lo menos favorecidos no puedan realizar su libertad, en ese sentido la izquierda se opone a la ideología del liberalismo. Esa es la ideología la que a nombre de las libertades individuales reitera en realidad un sistema de dominación, pero lo que compete a una nueva izquierda no es oponer a esa ideología otra, sino tomar la libertad en serio, llevarla hasta su término, rechazar los obstáculos que se oponen a su realización, esto es, rechazar las estructuras de dominación que impiden que se den las condiciones indispensables para hacer efectiva la libertad.