La Hora de los Partidos

No ganó la Presidencia pero el resultado de las urnas no fue desfavorable para el Movimiento Progresista, conformado por los partidos de la Revolución Democrática (PRD), el del Trabajo (PT) y Movimiento Ciudadano (MC).

Aunque su candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador, se ubicó en segundo sitio, con 3,329,785 votos menos que Enrique Peña Nieto, equivalentes a 6.62 puntos porcentuales, según los cómputos distritales, el Movimiento

a) desmintió los escenarios delineados por los últimos sondeos que mostraban, en promedio, una diferencia de 13.5 puntos entre el primero y segundo lugares;

b) tuvo más de 2 millones 242 mil sufragios más que los tres partidos juntos en la elección de senadores de mayoría relativa y más de 2 millones 367 mil sufragios que los partidos en la elección de diputados de representación proporcional —la derrota, como la victoria, es absoluta en la presidencial, pero es claro que López Obrador tiene mayor arrastre electoral que los membretes que lo postularon—; y

c) ganó la elección en ocho estados: Distrito Federal, Tlaxcala, Oaxaca, Morelos, Guerrero, Tabasco, Quintana y Puebla. Amén de que tiene importantes incrementos en algunas entidades respecto a la experiencia del 2006: Baja California (77%), Quintana Roo (62), Nuevo León (60), Yucatán (59), y Chihuahua (53).

El empuje alcanza para que tanto el pt como mc obtengan sus más altos porcentajes de votación para una elección de diputados federales: 5% y 4%, respectivamente. En la sumatoria, el bloque se coloca como la segunda fuerza en la Cámara de Diputados, con 99 curules para el PRD, 19 para el pt y 16 para mc. Así como tercera en el Senado, con 22 escaños para el partido mayor, 4 para la organización de Alberto Anaya y 2 para la de Dante Delgado. No menos importantes resultan el carro completo en el Distrito Federal, más las conquistas de las gubernaturas en Morelos y Tabasco.

El triunfo en La Grande hubiese significado una diferencia radical, pero los saldos no son nada malos para, por un lado, un candidato al que muchos tildaban de "cartucho quemado" y, por el otro, para membretes apenas unidos para encarar la justa electoral, que tuvieron que recurrir a las encuestas como método de selección de sus candidatos ante su incapacidad de realizar procesos internos abiertos y limpios. Precaria, forzada y con algunas escisiones lamentables como en Jalisco, pero está claro que el apaciguamiento de las disputas internas puede explicar lo sucedido el uno de julio... Sin olvidar los apoyos directos de Cuauhtémoc Cárdenas, Marcelo Ebrard y algunos otros apuntados para conformar el eventual gabinete del tabasqueño, como Javier Jiménez Espriú, René Drucker y Rogelio Ramírez de la O, entre otros.

Concentrados como están en las impugnaciones ante tribunales —sobre todo las referentes a la elección presidencial—, en el bloque de la "izquierda" han postergado el balance electoral, el debate en torno a la relación político-legislativa frente al nuevo gobierno y la posible rearticulación organizacional.

Quizá no podría ser distinto: la judicialización de los comicios parecía obligada, no sólo por la derrota presidencial sino por las irregularidades, que se habían denunciado desde antes de la jornada. El capítulo de querellas, por lo pronto, amenaza con repetir la trama poselectoral de 2006... Aunque, al menos por ahora, existen pocos indicios de que al interior del perredismo o en el pejismo se apunte en esa dirección. Por un lado, tanto los dirigentes nacionales del sol azteca como todos los senadores y diputados electos del partido han hecho suya la petición de invalidar la elección presidencial y, al tiempo, han manifestado que acompañaran el Plan Nacional para la Defensa de la Democracia y la Dignidad de México, "que Andrés Manuel López Obrador propondrá en los próximos días." Por el otro, se ha deslindado tanto al partido como al ex candidato presidencial del boicot planeado contra Peña Nieto en la llamada Convención Nacional contra la Imposición —celebrada en Atenco por miembros del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, el CNTE, el SME e integrantes del movimiento #YoSoy132— y, en reiteradas ocasiones, se ha remarcado el seguimiento de "las vías legales y pacíficas."