La Actitud Contestataria de los Estudiantes Mexicanos

A raíz del proceso electoral en México y concretamente del cuestionamiento al candidato del PRI a la presidencia de la república en la Universidad Iberoamericana, la juventud estudiosa del país ha encontrado un foro colectivo para transmitir sus ideas y preocupaciones políticas. Por otro lado las redes sociales han facilitado la propagación de esta actitud crítica e influido para que en distintas partes, los jóvenes se manifiesten con amplitud.

Específicamente el movimiento # yo soy 132 aparece como una interesante forma de cuestionar no únicamente al candidato del PRI, sino que también pone en entredicho a las principales televisoras de México, como entidades no precisamente democráticas, exigiéndoles que al menos sean parciales en el proceso político por el cual se atraviesa en la actualidad. Más allá del contenido político de este movimiento, se inserta en una tendencia casi mundial en el que las redes sociales se usan con motivos de convocatoria social. Este fenómeno se había tardado en México, pues en países como Corea del Sur los jóvenes se vienen manifestando a través de redes sociales desde la década de los noventa del siglo pasado, convocando incluso a la organización de importantes movimientos sociales, es el caso de los candleligth vigils que han tenido un papel fundamental en la conformación de la democracia surcoreana.

Si bien es cierto que la actitud crítica de los estudiantes mexicanos no es novedosa, pues han existido en otros tiempos movimientos estudiantiles importantes (recordar el 1968) hoy las acciones que comienzan a gestarse se da por condiciones distintas y en momentos donde la democracia mexicana, parece haber perdido el genuino rumbo de una democracia incluyente y generadora de confianza, diría Putnam. Por otro lado el reproche juvenil, es un reflejo también de cómo los partidos políticos no han podido satisfacer las demandas de los jóvenes y determinar un futuro seguro en términos de proyecto de nación. Sin olvidar el clima de violencia en el sexenio que está por terminar, que lastimó demasiado al sector joven.

Esperemos que los estudiantes emprendan una ruta positiva que permita el que los poderes fácticos, se den cuenta de que cuando un sector de la sociedad civil responde con la racionalidad política y en pos de un sistema de mayor inclusión, asuman con menos intolerancia reconocer la diversidad plural de este país y no estorbar en los procesos sociales que quieran o no, se darán paulatinamente.