La Elección del 2006 en México, los Encuestadores y Otros Oráculos

"De las vacas sagradas se hacen las mejores hamburguesas"
Mark Twain

"En México lo único serio es la Lucha Libre"
Carlos Monsiváis

¿Vivimos realmente en una sociedad de la información? No lo creo. La información es tan rara –y la desinformación, las mentiras y la dejadez general son más rampantes- que nunca antes.
Nicolás Bizzants

Connotadas personalidades se han pronunciado por la legalidad de las elecciones presidenciales del 2006 en México y, por lo tanto, la ausencia de fraude. Entre ellas José Woldenberg, quien señala en su novela El Desencanto: “Con una consistencia digna de mejores causas, la Coalición que apoyó a López Obrador logró inocular entre franjas muy amplias de la población la idea, convertida en convicción, de que el día de la elección se había producido un fraude mayúsculo (…) la fe –es decir, la confianza ciega e incluso irracional en algo o alguien— sigue presidiendo la comprensión de las cosas que nos rodean” , cita que tomo de una reseña de Rafael Pérez Gay [1]. 

Según Woldemberg, quienes pensamos que hubo fraude -mayúsculo, minúsculo o mediano, eso que importa, simplemente creemos que hubo fraude-, lo hacemos por fe; es decir, ya estamos descalificados. Lo mismo se puede decir de quien piensa que no hubo fraude, lo hace por fe y por lo tanto de forma irracional. Tan simple como poner etiquetas. Pareciera decir Woldenberg: de este lado estamos los racionales, los pensantes; y del otro, los irracionales, aquellos a quien la coalición que apoyó a López Obrador les lavó el cerebro. Y con ello, la discusión se acabó.

La de Woldenberg es una situación maniquea. Parecida reacción tuvo Calderón cuando días después de la elección afirmó que por el habían votado los pacíficos; se entiende que los violentos, por los otros candidatos. A la luz del saldo de muertos dejado por la guerra al narco, la declaración anterior suena más bien a humor negro.

Figura 1. Tasa de Homicidios 1979-2010 y 2011 (Estimado) [2].

Las encuestas de la Presidencia de Vicente Fox

Según la revista emeequis [3] , Vicente Fox ordenó aplicar al menos 234 encuestas nacionales en los últimos 23 meses de su gobierno; y al menos el 55 por ciento del total, eran encuestas electorales con preguntas encaminadas a obtener información para aplicarse en la estrategia de la campaña electoral a la Presidencia de la República, en favor del candidato oficial Calderón. Según dicha revista, durante este periodo de 2005 y 2006, fueron encuestados 273 mil ciudadanos. Por estas encuestas dijeron pagar 75 millones de pesos del erario y fueron entregadas a emeequis, como respuesta a una petición hecha con base en la Ley de Acceso a la Información Pública.

Algunas de las preguntas de las encuestas aplicadas por la Presidencia de la República fueron las siguientes.

En el caso del desafuero de López Obrador:

Si se comprobara que López Obrador violó la ley ¿estaría usted de acuerdo, ni en acuerdo ni en desacuerdo, o en desacuerdo en que se le quite el fuero?

¿Usted considera que existe una maniobra del Gobierno Federal para afectar políticamente a López Obrador, o no existe?

Independientemente de lo anterior, en caso de que por este proceso de desafuero López Obrador no pudiera participar como candidato en las elecciones presidenciales de 2006, ¿qué tan legítimo cree usted que sería este proceso electoral: muy, algo, poco o nada legítimo?

Respecto a las campañas negras:

¿Para usted, el hecho de que López Obrador le haya dicho al presidente Fox "cállate chachalaca" hace que la imagen de López Obrador, empeore, se mantenga igual de buena o se mantenga igual de mala?

¿El hecho de que haya una campaña que muestra a López Obrador como un peligro para México hace que la opinión que tiene de él mejore, empeore, se mantenga igual de buena o se mantenga igual de mala?

En las siguientes preguntas Fox mide las posibles reacciones de los ciudadanos al fraude electoral:

Si el próximo 2 de Julio el IFE declarara que el candidato por el que usted votó NO es el ganador de la elección presidencial, ¿usted qué hará: aceptará este resultado, no lo aceptará o dependerá de sí su candidato lo acepta o no para usted decidir?

Si el IFE declarara un ganador, y el candidato por el que usted votó se negara a aceptar su derrota y convocara a realizar marchas y manifestaciones, ¿qué tan dispuesto estaría usted a apoyar a su candidato con estas acciones, estaría muy dispuesto, algo, poco o nada dispuesto?

Y a participar en bloqueos de carretera, a tomar oficinas de gobierno ¿qué tan dispuesto estaría usted a apoyar a su candidato con estas acciones?

Algunas preguntas después de la elección de 2006, y antes de emitirse los resultados oficiales de la misma, nuevamente tratando de medir la reacción de los ciudadanos antes de dar el golpe decisivo.

Por lo que usted sabe o ha escuchado en general ¿Esta elección fue limpia o hubo fraude?

¿Y quién cometió el fraude?

Felipe Calderón y López Obrador han declarado que ellos ganaron la elección presidencial. Independientemente de por quién votó, ¿usted a quién de los dos le cree más?

López Obrador ha pedido que se abran todos los paquetes electorales y que se cuente voto por voto en todas las casillas para ver quién ganó, ¿está usted de acuerdo o en desacuerdo?

En agosto preguntaron a la población la posibilidad de encarcelar a Obrador.

En caso de que se demuestre que López Obrador está violando la ley con sus actos, ¿qué cree usted que debería hacer el presidente Fox: aplicar la ley y meter a la cárcel a López Obrador o permitir que siga su movimiento para evitar más enfrentamientos?

Con todo esto que está pasando, se dice que la población se ha dividido en dos grupos: los que apoyan a López Obrador y su movimiento y los que no lo apoyan, ¿usted de que grupo se considera?

Como se puede ver, se usaron recursos públicos para apoyar en forma ilegal la campaña del candidato oficial panista Felipe Calderón. Y se tenía perfectamente medido el costo político de cada paso a dar, desde el desafuero de López Obrador a la realización del fraude, pasando por la posible medida de encarcelar a López Obrador por las acciones postelectorales de protesta al fraude electoral, y muy probablemente la decisión final sobre las elecciones del TEPJF.

El acuerdo PAN-TELEVISA

Álvaro Delgado, en su libro El Engaño Prédica y práctica del PAN [4], narra el pacto entre Televisa y el PAN para que este partido apoyara la Ley Televisa a cambio de que Televisa, mediante estrategias, aumentara el puntaje de Calderón en las encuestas. Aquí las palabras de Delgado:

Con la intermediación de Eduardo Medina Mora, entonces secretario de Seguridad Pública y actual procurador general de la república, Vázquez Mota pactó que Televisa apoyaría mediante estrategias a aumentar el puntaje del candidato del PAN en las encuestas, diferir los pagos de ese partido en spots y presionar al IFE para la celebración de dos debates.

Una semana después, el miércoles 29 de marzo, en vísperas de la sesión del Senado, Espino se reunió con Bernardo Gómez, en el domicilio de Medina Mora, para ratificar el pacto establecido con Vázquez Mota por instrucciones de Calderón, quien mantuvo la ambigüedad incluso después de haber sido promulgada la ley y estar en marcha la integración de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel).

Esta Ley fue el acuerdo entre el PAN y Televisa para aprobar la llamada "Ley Televisa", que fue el regalo de un bien público a las empresas Televisa y Tv Azteca, a cambio de algunos favores que beneficiaran la campaña electoral de Felipe Calderón, la cual para ese entonces no levantaba y había que elevarla así fuese artificialmente.

Con lo anterior se puede constatar cómo, mediante la manipulación de encuestas, Televisa hizo un negocio sumamente rentable. Y de cómo otros medios de comunicación y/o empresas encuestadoras pueden hacer negocios muy redituables mediante la manipulación de encuestas.

Los Consejeros Electorales Generales del IFE

La composición del Consejo General del IFE en 2003 fue conformada por el PAN y el PRI, fundamentalmente. Álvaro Delgado en su libro El engaño prédica y práctica del PAN, lo señala muy claramente en la página 249:

Germán Martínez Cázares, ex secretario de la Función Pública suele afirmar sin sonrojos: "Yo puse a los consejeros electorales. Entre Roberto Campa y yo los amarramos". Y dice la verdad. Quien era el representante de Felipe Calderón en la Cámara de Diputados desde el inicio de la LVIII Legislatura –que comenzó en septiembre de 2003– trabajó conjuntamente con Campa, operador de Elba Esther Gordillo, cuyo poder en el PRI ejercía al lado de Roberto Madrazo.

El plan cobró forma: ante la conclusión del periodo del Consejo del IFE, en octubre de ese año –en cuyas elecciones federales intermedias el PAN padeció severo descalabro–, era preciso integrar el nuevo con personajes afines al grupo hegemónico que se atisbaba desde entonces. Secretaria general del PRI y diputada federal, Gordillo no ocultaba su convergencia con el gobierno panista –ostentosa su complicidad con Fox y Marta Sahagún, su mujer– y los planes conjuntos incluían un IFE a modo, para garantizar su poder transexenal.

Martínez colocó como consejeros a prominentes filopanistas: Arturo Sánchez Gutiérrez, compadre de Juan Molinar Horcasitas, diputado federal; Andrés Albo, compañero de correrías de Calderón desde antes de ser presidente nacional del PAN; María Teresa González Luna Corvera, nieta del fundador del PAN, y Rodrigo Morales Manzanares, amigo de Calderón.

La facción del PRI controlada por Gordillo impuso a Luis Carlos Ugalde Ramírez como presidente; Marco Antonio Gómez Alcántar, ex representante del PRI ante el IFE en 1994; Virgilio Andrade Martínez, posición del Partido Verde; María de Lourdes López, ex vocal ejecutiva del IFE en Coahuila y cercana al PRI, y Alejandra Latapí Rener, enlace del Consejo Coordinador Empresarial con la Cámara de Diputados.

Y muy atinadamente Delgado señala cómo los consejeros del PRI eran, en realidad, de Gordillo y que al irse del PRI se los llevó en su pacto con Calderón, quien a su vez tenía la otra parte de consejeros generales.

El IFE, Reyes Heroles y GEA-ISA

En su libro Los cómplices del presidente [5] Anabel Hernández narra la relación de algunos funcionarios del IFE con Jesús Reyes Heroles y la empresa GEA-ISA.

La boda de Luis Carlos Ugalde con Lía Limón tuvo lugar el 6 de diciembre de 2003. Entre los invitados estuvieron Margarita Zavala y Felipe Calderón, además de Jesús Reyes Heroles, entonces director general de Grupo de Economistas y Asociados (GEA). También asistió María del Carmen Alanís Fuentes. Lía, Margarita y María del Carmen eran amigas íntimas de mucho tiempo.

Según Anabel Hernández, Luis Carlos Ugalde trabajó con Jesús Reyes Heroles en la Secretaría de Energía (1996-1997) y en la embajada en Estados Unidos (1997-2001).

Guillermo Valdés Castellanos quien fue también director de GEA, trabajó en la Presidencia de la República con Carlos Salinas de Gortari, como director de estudios políticos y sociales. Y según su curriculum es Licenciado en Ciencias Sociales por el ITAM.

"Quiero ser presidente de mi partido, pero estoy muy chavo, y no me van a querer", se quejaba Felipe Calderón en una cantina del centro histórico en diciembre de 1995 [6]. "Estaban ahí, entre otros, Rodrigo Morales amigo íntimo de Calderón y hoy consejero del IFE; Guillermo Valdés Castellanos, ex analista de Grupo de Economistas Asociados, GEA, y hoy director del Cisen, y Andrés Albo, hoy también consejero del IFE. "Casi lloraba…", recuerda Valdés en una entrevista más tarde. "Felipe si quieres, sí puedes", le animaban los ahí reunidos.

Manuel López Bernal –que había trabajado con Jesús Reyes Heroles– fue designado por Luis Carlos Ugalde Director Ejecutivo de Administración [7], luego fue nombrado como Secretario Ejecutivo del IFE, tras la renuncia de María del Carmen Alanís a esa secretaría.

Anabel Hernández relata en su libro Los cómplices del presidente, anteriormente citado, que el secretario particular de Ugalde, Alejandro Ríos Camarena Rodríguez, trabajó también con Jesús Reyes Heroles en Banobras y en la Secretaría de Energía.

Asimismo, el consejero Rodrigo Morales Manzanares [8] (amigo de Felipe Calderón) fue gerente de control presupuestal y pagos en Banobras en 1995, cuando Reyes Heroles era el director general de esa dependencia; Y en su currículum afirma ser consultor externo de GEA, y además, fundador y subdirector de la Revista Mensual "Voz y Voto, Política y Elecciones"

Como se ve, había (y tal vez todavía hay) una red muy extensa de gente relacionada con GEA-ISA y/o Jesús Reyes Heroles en el IFE.

Manuel Espino, Pedro Cerisola, los gobernadores priístas y Elba Esther Gordillo

El mismo Manuel Espino acepta en entrevista con Álvaro Delgado, relatada en el libro El engaño prédica y práctica del PAN [9] (págs. 284 y 285), cómo hizo el pacto con algunos gobernadores priístas a cambio de impunidad para éstos. Y señala que producto del pacto con los gobernadores priístas hubo lugares donde el resultado electoral obtenido por el PAN era impensable.

Curiosamente, los defensores de la legalidad de las elecciones de 2006 hacen caso omiso de las evidencias de la intervención ilegal de algunos actores políticos, tan documentada en periódicos, libros y en internet, en sitios como Youtube.

Intervenciones como las mencionadas anteriormente: las 234 encuestas que el gobierno federal realizó con dinero del erario -55 por ciento de las cuales eran electorales y, seguramente, fueron utilizadas en la estrategia electoral del entonces candidato Felipe Calderón-; la conformación del Consejo General del IFE por el PRI y el PAN; el acuerdo PAN-Televisa para aprobar la Ley Televisa a cambio de subir el porcentaje de preferencia electoral en las encuestas; la relación IFE-Reyes Heroles-GEA-ISA; la intervención de Elba Esther Gordillo, mediante la apretada de tuercas vía telefónica a los gobernadores priístas, como Eugenio Hernández, entonces gobernador de Tamaulipas, para la intervención ilegal en la elección de 2006 a favor de Calderón.

Es de suponer que a los gobernadores panistas no había la necesidad de convencerlos para que intervinieran ilegalmente a favor de Calderón. Véase http://www.youtube.com/watch?v=K0ocGZnTaAo (Video llamada Elba Esther Gordillo a Eugenio Hernández entonces gobernador de Tamaulipas).

Al día siguiente a la elección, Pedro Cerisola le hizo una llamada al entonces gobernador de Tamaulipas, donde le agradece la intervención en las elecciones, incluso le dice "te sobregiraste", al referirse, seguramente, a la intervención electoral de Eugenio Hernández a favor de Calderón. Ver: http://www.youtube.com/watch?v=BAtFeSa6mO0.

Hay algunas preguntas que nosotros, los irracionales -según Woldenberg-, nos hacemos. Si GEA-ISA, "prestigiosa" encuestadora de los chicos Reyes Heroles, y una de las consentidas del PAN, siempre le dio amplia ventaja a Calderón sobre López Obrador en las encuestas preelectorales de 2006, tanto que en la última encuesta -segunda quincena de junio de 2006- GEA-ISA le daba a Calderón 5.2 puntos de ventaja sobre Obrador (votantes probables); situación similar se daba con Arcop, de Rafael Giménez Valdés (amigo muy cercano de Calderón), este le daba 4.9 puntos de ventaja a Calderón sobre Obrador (FCH 38.7; AMLO 33.8) en preferencia efectiva –pág. 233 del libro 2 de Julio [10] de Tello Díaz–.

Ante los datos dados en el párrafo anterior, resultan, ahora sí, irracionales y extraños los apuros de Elba Esther Gordillo y Manuel Espino por acarrearle votos ilegales a Felipe Calderón.

¿Para qué andar mendigando votos ilegales Manuel Espino y Elba Esther Gordillo? cuando sus chicos maravilla de las encuestas le daban a Calderón cinco puntos porcentuales de ventaja sobre Obrador. O bien en el PAN son unos auténtico imbéciles, ya que teniendo cinco puntos de ventaja todavía se dedican a hacer alianzas innecesarias y extremadamente onerosas con la Gordillo y los gobernadores priístas; o bien, esos cinco puntos de ventaja de Calderón sobre Obrador eran simple ficción, una mentira más de los políticos del PAN y de las casas encuestadoras. Yo como buen irracional, y hombre de fe, me inclino por la segunda.

De la misma forma, ¿por qué se negó Felipe Calderón al recuento total de los votos? si la mayor parte de las casas encuestadoras en sus encuestas de salida y conteos rápidos le daban amplia ventaja a éste sobre López Obrador. Una ventaja mayor a la que señalaba el TEPJF de 0.56 puntos porcentuales. Lo único que lo puede explicar es que esa ventaja era de papel, sólo estaba en los reportes de algunas casas encuestadoras, eran valores inventados, o digamos, sembrados.

Al igual que con la opinión dividida de que en las elecciones de 2006, éstas rechinan de limpio, y la contraria, de que hay fraude, con las casas encuestadoras ocurre una situación similar: las opiniones se dividen entre si hay manipulación en las cifras de algunas casas encuestadoras o no la hay.

El día de la elección presidencial, cuando empiezan a aparecer los resultados de las encuestas de salida y de los conteos rápidos y éstas señalan un candidato ganador por la mayoría de las casas encuestadoras, el resultado se toma como Vox Dei, sin cuestionar, sin analizar si los datos son creíbles o no. Se apela al prestigio de las casas encuestadoras, a la fe –diría Woldenberg- impuesta por los medios de comunicación. ¿O qué? ¿Aquí no aplicaría la etiqueta? como si éstas no pudieran mentir, como si la política de estado no pudiera corromper también esta instancia.

Las encuestas probabilísticas en sí, son un instrumento confiable cuando se realizan correctamente y por encuestadores honestos. Desgraciadamente, el grupo de encuestadores "reconocidos", como les gusta llamarse a sí mismos, y que generalmente son los que realizan las encuestas presidenciales en México, es un grupo ligado al poder. Lo menos de lo que se les puede acusar es el silencio cómplice de las manipulaciones que realizan sus compañeros encuestadores.

En cuanto seminario de análisis de encuestas electorales se desarrolla, invariablemente uno o varios ponentes repite la siguiente frase: Las encuestas electorales llegaron para quedarse. Creo que la frase está incompleta, yo afirmaría: Las encuestas electorales llegaron para quedarse y engañar. Al menos esto sucedió en la mayor parte de encuestas electorales presidenciales del 2006 en relación con las casas encuestadoras "reconocidas", como les gusta ser llamadas.

Otra frase célebre, o más bien frase hecha, es la siguiente: las encuestas electorales son una contribución a la democracia. Cuando normalmente las encuestas electorales se han utilizado para engañar y, mediante este engaño, tratar de dar legitimidad de manera artificial a candidatos en apuro, como fue el caso de Felipe Calderón en la elección presidencial de 2006.

Los nuevos oráculos mexicanos
Felipe Calderón


En el libro El Presidente Electo [11], de Jorge Zepeda Patterson y Salvador Camarena, se narra una anécdota muy interesante de Felipe Calderón:

Tres días después del mitin del Azteca, donde Espino llamaría a sus seguidores a que no se "apejendejaran" y en donde Calderón dedicaría prácticamente todo su discurso a atacar a Andrés Manuel, el equipo se trasladaría, pagando cada quién sus gastos, a Guadalajara, al cierre definitivo.

Eligieron esa ciudad-bastión panista como una deferencia al entonces gobernador Francisco Ramírez Acuña, quien de nueva cuenta organizó una fiesta para celebrar al candidato y a todo su equipo nuclear.

De regreso en la ciudad de México, tuvieron una comida en el Salón Ambrosía, al sur de la ciudad, para agradecer a todos los integrantes de la "casa de campaña". Ahí Margarita Zavala regaló una flor a cada colaborador, mientras que Felipe Calderón les adelantó "que nos vamos a tener que preparar para un proceso postelectoral largo, que al final vamos a ganar" (las itálicas son mías mhg).

De lo dicho por Felipe Calderón, en el párrafo anterior (en itálicas), lo cual coincidió plenamente con el proceso postelectoral que vivió el país, pareciera que Calderón tuviese una excepcional capacidad de oráculo; más bien, por su carácter de candidato oficial, éste tenía información privilegiada de los acuerdos a que había llegado con Elba Esther Gordillo y los gobernadores priístas para operar el fraude en las elecciones, formando equipo con el gobierno federal y los gobernadores panistas; además de la correlación favorable de consejeros generales del IFE hacia Calderón.

Y si con lo anteriormente comentado no le alcanzaba para ganar a Calderón, no hay que descartar, además, el fraude cibernético. El libro de Jorge López: 2006 ¿Fraude electoral? [12] -el cual es una compilación de estudios del propio Jorge López y otros "anomaleros"- da varias pruebas de ello.

Rafael Giménez Valdés

Salvador Camarena y Jorge Zepeda Patterson, en su libro El Presidente Electo, narran cual era la situación en los dos días previos a la elección de 2006.

Al mediodía del viernes 30 de Junio, Rafael Giménez estaba más atento al juego entre Alemania y Argentina que a las elecciones. No perdía detalles del partido que iba empatado a uno. "Vamos a ganar", dijo tranquilo mientras devoraba un pastel en el Starbucks ubicado frente a al Hotel Presidente Intercontinental. No se refería a Alemania, que terminaría imponiéndose a los sudamericanos sino a Calderón su candidato.

El encuestador sabía que su pronóstico a 48 horas de la elección –"ganaremos por unos dos puntos porcentuales" –desafiaba la idea instalada en la opinión pública y en buena parte la de sus colegas. "El gusto que me va a dar callarles la boca a todos".

Y continúan Camarena y Patterson con su narración:

En lo que es ya es una tradición de los encuestadores, la noche previa del día de las elecciones comenzaron los telefonazos entre algunos de ellos. Francisco Abundis, de Parametría, había comido en casa de Jorge Buendía, de Ipsos Bimsa. En la mesa estaban también Warren Mitofsky y Roy Campos de Consulta Mitofsky, y Ulises Beltrán de BGC (Beltrán BGC y Asociados).

"Prolongamos la comida hasta que nos fue llegando información. Básicamente los datos que a las diez de la noche teníamos Ipsos Bimsa, BGC (Beltrán BGC y asociados) y Parametría eran los mismos: tres puntos arriba López Obrador", recuerda Abundis, quien más tarde recibiría sendas llamadas de otros dos encuestadores, Ricardo de la Peña, de GEA-ISA, y Giménez, de Arcop. (Las itálicas son mías mhg)

"Les reporté a cada uno lo que las otras empresas traíamos, los tres puntos arriba de López Obrador. Ricardo me dijo "yo traigo todavía a Calderón uno arriba". Cuando hablé con Giménez me dice "traigo al Peje 1.4 arriba". Y con eso nos vamos a dormir, revela Abundis.

Es decir, la afirmación de Rafael Giménez, de Arcop, en el sentido de que Calderón ganaría de perdido por dos puntos porcentuales (a sabiendas de que Calderón estaba en desventaja con la mayoría de las casas encuestadoras) obviamente debía estar fundada en el hecho conocido de las fuerzas que estaban operando el fraude electoral en contubernio con el gobierno federal. Con información privilegiada, cualquiera es adivino.

Salvador Camarena y Jorge Zepeda Patterson, en libro antes citado, se deshacen en elogios para Rafael Giménez:

A lo largo de los cuatro meses previos a la elección, Giménez soportó de mala gana las miradas escépticas de los otros encuestadores. Que su empresa Arcop haya sido a lo largo de los años la investigadora de Calderón hacia que sus números se tomaran con reserva. Fuera del equipo panista, en el que se ganó una credibilidad de roca, en el medio político creían que la ventaja que desde abril atribuyó al michoacano era una cuestión táctica, antes que el resultado puntual de su técnica.

Es muy frecuente que los escritores políticos se deslumbran con los hechos inventados, que los mismos encuestadores les cuentan y algunos tienen mucha confianza en éstos.

Jonathan G. Koomey en su libro Turning Numbers into Knowledge [13], plantea varios principios a seguir cuando se hace una investigación. Cito solo tres, los cuales frecuentemente son omitidos cuando se realiza un estudio:

  • Cuestione o ponga en duda a la autoridad: Esto en el sentido de que las figuras de autoridad pueden ser parciales o estar equivocadas. Así que debemos investigar sus afirmaciones.
  • No crea todo lo que lee: Es decir, debemos mantener un sano escepticismo aún con las fuentes de información que pensemos son dignas de crédito.
  • Lea las tablas y los gráficos: Se debe revisar la consistencia de los datos para ver si hay alguna contradicción con información que usted conoce. Si hay valores que por su naturaleza son muy poco o sumamente improbables de observar.


Revisemos el desempeño de Rafael Giménez Valdés en anteriores elecciones presidenciales:

Si tomamos en cuenta las elecciones presidenciales de 1994 en México contrastaremos las estimaciones de El Norte Reforma con los resultados oficiales para los diferentes candidatos; según el IFE [14]:



Nota: Los valores de los Periódicos Norte-Reforma son porcentaje de preferencia efectiva, tomados del libro Encuestas y Democracia [15] , páginas 64 y 172.

En 1994, el encuestador de los periódicos Reforma y El Norte, era Rafael Giménez Valdés. Se puede advertir como Giménez Valdés tuvo un sesgo favorable al PRI de 12.31 puntos porcentuales, que no es poca cosa. Ningún encuestador siquiera de calidad regular, puede tener errores en sus estimaciones de 12.31 puntos porcentuales.

Rafael Giménez Valdés publicó un artículo en la revista Etcétera [16] donde aparece como el encuestador más preciso de 13 encuestadores en las elecciones presidenciales del 2000 en México. Sin embargo, hay que tomar la información con mucha cautela cuando los encuestadores, por estar al servicio de algún partido, no publican sus resultados antes de que se lleve a cabo la elección, así que no hay ningún antecedente de los mismos. Luego, después de las elecciones, ya que se conocen los resultados, escriben reportes donde aparecen como los encuestadores más precisos. Pero no hay antecedentes de sus estimaciones, por no haberlas publicadas o bien no haberlas entregado al IFE antes de la realización de las elecciones.

En las elecciones intermedias de 2003, donde Rafael Giménez si publicó resultados con antelación, resultó que volvió a tener un fracaso estrepitoso.

Según Arcop, de Rafael Giménez [17], en la elección intermedia de 2003, el PAN obtendría un 41%, el PRI le seguiría con 35%, el PRD con 18% y finalmente el Partido Verde Ecologista de México tendría un 5%. Al final, según resultados del IFE [18], el PAN obtuvo un 30.73%, con un sesgo favorable para el PAN de 10.27% (y coincidentemente cuando trabajó para el PAN en esa elección ¿qué raro?); el PRD obtuvo un 17.61%  con un sesgo favorable al PRD de 0.39%. Tenemos entonces que, Giménez es bastante preciso con el PRD, con un error de menos de medio punto porcentual, y no con el PAN, con el cual tiene un sesgo (u error) a favor de 10.27%.

Respecto a la elección de 2006. En el libro el Presidente Electo, de Salvador Camarena y Jorge Zepeda Patterson, que la noche previa a la elección (1 de Julio de 2006), Rafael Giménez de Arcop traía a Obrador 1.4 puntos porcentuales arriba de Calderón. Sin embargo, en el libro: 2 de Julio  (página 233), de Carlos Tello Díaz, Rafael Giménez presenta estimaciones del 1 de Julio donde tiene a Calderón 4.9 puntos arriba de Obrador. Se tiene que Rafael Giménez trabaja con doble contabilidad. Y utiliza las cifras según convenga a sus intereses. ¿Y este es el encuestador con credibilidad de roca según Camarena y Zepeda Patterson?

Ricardo de la Peña ¿El encuestador más preciso?

Ricardo de la Peña, de Investigaciones Sociales Asociadas (ISA), quien ha labrado un sólido prestigio de encuestador con cifras falsas o manipuladas y asociado –prácticamente en forma delictuosa-  normalmente con GEA (de Jesús Reyes Heroles premiado con la dirección de PEMEX, y de Guillermo Valdés Castellanos que fue premiado con la dirección del Cisen) y GEA-ISA, le gusta autoproclamarse como el encuestador más preciso del país; sin embargo, sus cifras de precisión son normalmente, cuentas alegres.

Aunque de la Peña generalmente se presenta como más preciso en los estudios que hace sobre desempeño de las casas encuestadoras; empero,  generalmente estos análisis son maquillados. En cuanto a precisión se refiere, en las elecciones del 2006 GEA-ISA fue una casa encuestadora mediocre, futbolísticamente hablando, debajo de la media tabla.

GEA-ISA ha estado asociada –o ha sido cómplice, más bien- con el PAN en sus andanzas de engaño en las encuestas electorales. La actuación de GEA-ISA ha sido sumamente dañina para la democracia en México. Pero seguramente Ricardo de la Peña solamente es la fachada detrás de la cual se esconde Jesús Reyes Heroles, Guillermo Valdés Castellanos y el PAN. Por lo menos eso ocurrió en el 2006.

Aunque pudiéramos decir que GEA-ISA es la cabeza más visible de las casas encuestadoras que manipulan cifras, no es la más precisa, pero si la que disputa el liderato en manipulación de cifras de encuestas en México.

Salvador Camarena y Jorge Zepeda Patterson, en su libro El Presidente Electo señalan en la página 150:

Lo que el equipo de Calderón veía desde el golpe de timón a la campaña al arrancar marzo es que su aceptación entre el electorado iba al alza, pero que seguía la percepción de que de cualquier manera ganaría López Obrador. Por eso querían darle más juego a la encuesta de GEA-ISA, en la idea que en ella salían bien posicionados (al final, el último dato preelectoral de GEA-ISA fue el más exacto: le daban 38 por ciento a Calderón, que sacaría el 37; a AMLO le daban 36, igual porcentaje al que obtuvo, y a Roberto Madrazo 23, exactamente lo que obtuvo). Las itálicas son mías (mhg).

Precisamente, esta parte que pongo en itálicas, es información que Ricardo de la Peña ha venido manejando en diversos escritos. En su artículo: Las Encuestas en la Elección Presidencial de 2006: Dos Historias, Una Realidad [19], De la Peña maneja datos que Camarena y Zepeda Patterson presentan como reales.

En la página 66 de dicha revista, De la Peña presenta la información que dan como válida Camarena y Zepeda Patterson:

En la nota acerca de MT, de la Peña nos dice que sus estimaciones corresponden a votantes netos o efectivos; es decir, la estimación que resulta de eliminar de la muestra a los indecisos.

Como se puede observar, en la tabla anterior hay solamente valores enteros. Esto ya es una sospecha a considerar. Es sumamente improbable que los resultados oficiales de los candidatos sean valores enteros, y además, también todas las estimaciones del encuestador sean enteras.

Desde el momento en que un encuestador afirma que acertó a un resultado oficial, debemos pensar en la posibilidad de que esté mintiendo. Pero si el encuestador afirma que acertó a dos resultados electorales oficiales, ahí sí debemos tener la plena seguridad de que está mintiendo. ¿Por qué? Porque la probabilidad de que este evento ocurra es sumamente improbable de observarse.

Los resultados oficiales del TEPJF [20] fueron: FCH (35.89); RMP (22.23); AMLO (35.33). Si contrastamos los resultados anteriores, con los que presenta De la Peña en la tabla anterior, podemos ver la primera manipulación descarada de De la Peña.

Los resultados de porcentaje de votantes netos (o efectivos) de GEA-ISA en su reporte entregado al IFE, para la segunda quincena de Junio de 2006, fueron los siguientes:




Y los resultados de votantes probables de GEA-ISA, en el reporte entregado al IFE para la segunda quincena de Junio de 2006, fueron:




Entonces, la Tabla 2 con los datos corregidos quedaría:




Como se puede observar, la afirmación de De la Peña (que se muestra en la Tabla 2) y retomada por Camarena y Zepeda Patterson de que GEA-ISA acertó a los resultados de AMLO y Madrazo es totalmente falsa, como se puede observar contrastando la Tabla 2 con la Tabla 5. Tenemos que De la Peña, de GEA-ISA, manipula los resultados oficiales del TEPJF y falsea sus propias estimaciones. De esta forma, sus aciertos están en sus reportes, pero no en la realidad.

Figura 2.


De la Peña estuvo utilizando el concepto de Votantes Probables para favorecer a Calderón durante todo el periodo preelectoral; a la hora de tratar de medir la proximidad de sus estimaciones con los resultados oficiales toma sus estimaciones de Votantes Netos o Efectivos, "falsificados o alterados" por el mismo, para medir esa proximidad (esta es otra de sus artimañas). Pero, para ser justos, debemos medir su desempeño con sus estimaciones de Votantes Probables (que estuvo alterando a favor de Calderón durante todo el periodo preelectoral), que teóricamente debería ser su estimación más refinada.

En la Figura 2 he recreado un gráfico que De la Peña presenta en su artículo anteriormente mencionado: Las Encuestas en la Elección Presidencial de 2006: Dos Historias, Una Realidad, donde aparte de alterar (o falsificar) sus propias estimaciones, falsifica también los resultados oficiales del TEPJF para los candidatos.

Figura 3.


En la figura 3, reconstrucción de la Figura 2, he puesto los resultados oficiales del TEPJF para Calderón y Obrador y las estimaciones de Votantes Probables de GEA-ISA además, he tomado las estimaciones de los otros encuestadores de los reportes entregados al IFE. Zogby y Arcop no entregaron sus reportes al IFE así que la estimación de Zogby la tomé de internet mientras que la de Arcop la obtuve del libro 2 de Julio de Carlos Tello Díaz.

Como se puede observar de la Figura 3, GEA-ISA tiene una estimación para Calderón de casi 5 puntos porcentuales por encima del resultado oficial del TEPJF; además, Arcop, Marketing Político y GEA-ISA (ligadas a Calderón y al Gobierno Federal) fueron las únicas casas encuestadoras con estimaciones superiores al resultado oficial del TEPJF y al promedio de las estimaciones de Calderón.

Referencias

  1. http://www.eluniversal.com.mx/editoriales/46576.html
  2. Tomado del Blog de Diego Valle-Jones: http://blog.diegovalle.net/2011/12/homicides-in-mexico-2010.html
  3. Revista emeequis #071 del 11 de Junio de 2007, artículo de Ignacio Rodríguez Reyna y Fátima Monterrosa
  4. El engaño prédica y práctica del PAN de Álvaro Delgado Editorial Random House Mondadori Primera reimpresión: noviembre de 2007 ISBN:978-970-780-739-6
  5. Los cómplices del presidente de Anabel Hernández Random House Mondadori S.A de C.V. Segunda reimpresión noviembre, 2008. ISBN 978-607-429-067-7
  6. El Presidente Electo de Salvador Camarena y Jorge Zepeda Patterson, Editorial Planeta, Primera reimpresión: abril de 2007. ISBN: 970-37-0314-3
  7. http://www.esmas.com/noticierostelevisa/mexico/479077.html
  8. http://www.trife.org.mx/ccje/IIIobservatorio/ficha_ponentes/rodrigo_m.html
  9. El engaño prédica y práctica del PAN de Álvaro Delgado Editorial Random House Mondadori Primera reimpresión: noviembre de 2007 ISBN:978-970-780-739-6
  10. 2 de Julio. Carlos Tello Díaz. 2007, Editorial Planeta Mexicana. ISBN: 970-37-0315-1
  11. El Presidente Electo de Salvador Camarena y Jorge Zepeda Patterson, Editorial Planeta, Primera reimpresión: abril de 2007. ISBN: 970-37-0314-3
  12. 2006 ¿Fraude Electoral? Estudios de las anomalías de la elección presidencial. Jorge López Gallardo. Editorial Doble Hélice, 2009. ISBN 978-607-00-1156-6
  13. Turning Numbers into Knowledge by Jonathan G. Koomey, Analytic Press. 2nd edition, 2nd printing, February 2009. ISBN-13: 9780970601926 (paperback)
  14. http://www.ife.org.mx/documentos/RESELEC/nuevo_1994/pres_94/nac_edo/nac_pre_94.html
  15. Encuestas y democracia: opinión pública y apertura política en México. Roderic Ai Camp, compilador. Editorial Siglo xxi editores, s.a. de c.v. Primera edición en español 1997. ISBN 968-23-2059-3
  16. http://www.etcetera.com.mx/2000/393/rgv393.html
  17. http://www.esmas.com/noticierostelevisa/mexico/299222.html
  18. http://www.ife.org.mx/documentos/RESELEC/estadisticas2003/diputados_mr/entidad/entidad_mr.html
  19. Revista Mexicana de Opinión Pública [2], octubre de 2006, editada por la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM.
  20. http://www.ife.org.mx/documentos/proceso_2005-2006/cuadernos/inicio.html