Alianza Efímera o Amor Frustrado

La alianza entre PAN-PRD duró solamente tres declaraciones ante los medios, y ante su primera prueba se rompió.

Llama la atención que el tema lo aborden con metáfora de relación de pareja, el PAN dice que el amor continua, es como si alguien llegara tarde a la casa y la relación se rompiera, o sea que no es para tanto y las esposas aguantan; alguien de la izquierda que no es de izquierda lo maneja como un desliz imperdonable y es que el PAN volvió con su verdadero amor, con su pareja de más de 20 años, cuando selló su relación con el PRIAN. Salinas los llevó a probar las mieles del poder y la gran corrupción. Es cuando empiezan a acceder a las posiciones de alto gobierno y a los grandes botines que facilita el poder político, así que la amante de ocasión no debe quejarse.

Es desde los 90s cuando se empiezan a construir las grandes y fantasiosas fortunas de panistas destacados, algunos como Diego Fernández que aprendieron a negociar con las influencias y negociaron muy bien, muy sonados son los casos en los que como senador demandaba al gobierno y ganaba juicios multimillonarios, ¿será qué no hay juez que resista a la furia de un senador de la república?

Es desde los 90s cuando los bárbaros del norte toman por asalto al partido y con un pragmatismo impresionante desplazan a los doctrinarios hasta expulsarlos. Es el caso de Francisco Barrio que traiciona a sus promotores priistas, para en menos de una década convertir a su familia en una de las más ricas de Chihuahua, eso sí, a sus críticos los trataba con una furia inaudita porque él solamente “tenía su buen nombre”, a una periodista la corre del Estado y manda golpear a un grupo de tarahumaras que protestaban.

De la fortuna que han hecho los calderonistas ha dado cuenta la revista Proceso en un reportaje sobre las casas que han comprado, porque realmente cuesta trabajo entender como le hicieron para en unos cuantos años poder adquirir casas con valor de medio millón de dólares, las baratas porque los hay con valor de más de un millón.

El PRD se quedó desconcertado cuándo vio la traición y los acusó de rajarse, una acusación muy a la sazón del análisis de Octavio Paz que asocia el rajarse con el sometimiento sexual y no es de machos rajarse, a menos que el macho no lo sea tanto. Claro que el PRD que hizo la alianza maldita, que buscó un matrimonio sin futuro, es el segmento del PRD más corrupto del que se tiene memoria, son igual de pragmáticos que los neo panistas y han hecho a un lado a lo poco doctrinario que le quedaba a los doctrinarios. ¿Será justamente por este tipo de liderazgo que López Obrador mejor optó por llevarse sus votos (sean los millones que sean) para crear su propio partido y que cejó en la posible protesta pos electoral porque sabía que con ese liderazgo perredista no llegaría a ningún lado?

Para el PAN ese desliz es como una relación extra marital efímera, el esposo agraviado supo perdonar el error y los aceptó de regreso, si el escarceo amoroso con el PRD fue para darle celos a su pareja de siempre, lo que al parecer funcionó, los priistas que son pragmáticos de toda la vida, cuya doctrina es el acomodo por el poder, saben que los enamorados vuelven siempre con el amor de su vida, porque este lleva cariño, no en balde ellos inventaron la noción de que la amistad verdadera se demuestra en la nómina y el amor verdadero se demuestra en las riquezas infinitas.

Cuando se publicó la noticia del affaire PANRD mi mama me dijo, ¿qué te parece una alianza de la derecha con la izquierda? Y no quise meterme a argumentar que en realidad era una alianza de la derecha con la derecha, mientras trataba yo de entender si era un juego de a verdad y cuanto tiempo le tomaría reventar, la realidad me rebasó y no tardó ni una semana en tirar las máscaras y mostrar que ese es el nivel al que estos neo políticos mexicanos han llevado a lo que algún día fue un juego digno, donde los políticos se respetaban a sí mismos y por ende a la sociedad (perdón por el desliz romántico y utopista); estos políticos respetan una y solamente una cosa, los movimientos que les retribuyen grandes ganancias personales. ¿Y el pueblo? Me dice mi amigo el soñador, pensé en responderle, ¿cuál pueblo?, pero él se adelantó, ¿qué entonces una vez más qué se joda el pueblo?